Domingo 22 Julio 2018

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Cómo gestionar el riesgo al invertir: El Riesgo de crédito

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Conocer la solvencia del emisor a la hora de invertir en títulos de deuda o renta fija nos será muy útil a la hora de gestionar el riesgo. Para ello existen clasificaciones que a continuación veremos.

El riesgo de emisor o riesgo de crédito viene determinado por la posibilidad de incumplimiento de las obligaciones de pago, sea la devolución del dinero prestado o a la hora de pagarnos los intereses periódicos pactados de antemano. Para determinar qué tipo de interés exigen los inversores cuando acuden a subastas de títulos de renta fija uno de los factores que más tienen presente es la calidad crediticia del emisor. Para ello existen agencias que se ocupan de asignar una calidad a estos títulos.

 

 

El riesgo de crédito

Este tipo de riesgo se refiere a los títulos de deuda, es decir de renta fija. Es la posibilidad de que un emisor no tenga recursos suficientes para hacer frente a sus obligaciones de pago. Bien sea el capital o los intereses.

El riesgo de emisor también se denomina riesgo de crédito y está basado en la solvencia o capacidad de pagos de la propia empresa u organismo, así como sus flujos de dinero previstos. Todo esto sin contar con la situación del entorno económico y los factores determinantes de su mercado. Es uno de los tipos de riesgo más que debemos gestionar.

Gestionar el riesgo

Para medir el riesgo de misión existen agencias que asignan a cada emisor una calificación de de su riesgo. Comúnmente, la mejor calificación la tiene el Gobierno porque se considera más remota la posibilidad de que éste cumpla su pago.

Así pues, si un Gobierno tiene una cierta calificación crediticia, las empresas que operan en ese Estado no pueden tener una calificación de riesgo mejor que la asignada al propio Gobierno (como norma general).

Una vez establecido el riesgo crediticio del país, la calificación de las empresas del sector privado depende de su desempeño y su reputación. Aunque neto obviar los riesgos del entorno a la propia empresa. Esta calificación crediticia también se le llama “rating”.

Gestión de riesgos para invertir

Agencias escalas de rating

Las principales agencias de calificación crediticia a nivel internacional han sido criticadas duramente por reconocer activos de renta fija como seguros cuando en realidad no lo eran, provocando un efecto multiplicador y globalizador de la reciente crisis económica. En cierto sentido forman un oligopolio, sin contar con que trabajan con datos suministrados por la propia empresa u organismo al que van a calificar.

Las principales son:

  • Standard & Poor’s
  • Moody’s
  • Fitch Rattings

Cada agencia tiene una escala diferente para medir la calificación, aunque realidad Standard & Poor’s y Fitch Rattings utiliza la misma, vamos a verla a modo de ejemplo:

  • AAA: Es la mejor calidad de crédito. Capacidad de pago son enormemente alta. Es muy remoto el incumplimiento
  • AA: Capacidad de pagos muy. Aunque los márgenes no son tan altos como en los bonos calificados “triple A”
  • A: Los factores de protección son los adecuados, pero son susceptibles de operar el futuro.
  • BBB: La protección de pago es moderada, no obstante la capacidad de pago se considera adecuada. Las condiciones económicas y de negocios adversas podrían conducir a una capacidad inadecuada.
  • BB: Entramos en el grado de especulación y no inversión como las anteriores. Con esta calificación no se puede asegurar el futuro en cuanto a su capacidad de pagos.
  • B: La capacidad de pagos puede ser pequeña. Son muy vulnerables a las condiciones adversas.
  • CCC: En este caso ya está identificada una vulnerabilidad para incumplimiento. La continuidad de pagos está supeditada a que se den las condiciones favorables, no siendo así el emisor es vulnerable. El incumplimiento es probable.
  • CC: Son bonos y títulos de renta fija altamente especulativos. Se incumple con frecuencia.
  • C: incumplimiento inminente.
  • Clasificación D: Incumplimiento actual. Dentro de esta categoría la “triple D” se puede considerar como la que más potencial tiene de recuperación.

Pueden tener un signo + o - como elemento adicional. El signo positivo indica que se refuerza su solvencia dentro de la misma categoría o tiene tendencia a mejorar. Lo contrario sucede con el signo negativo.

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José Miguel Bastida