Jueves 20 Junio 2019

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La Bolsa: su historia y funcionamiento

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La Bolsa , esa gran desconocida para muchos. Para otros una compañera inseparable. Para mí en concreto significa un desafío intelectual, una forma de vida. En el presente artículo está destinado a dar a conocer qué es la Bolsa, cuál es su historia y cómo funciona este mercado. El objetivo no es otro que permitir una primera toma de contacto entre los mercados financieros y aquellos usuarios que sienten curiosidad acerca de su funcionamiento. Además de eso, mencionaremos las cuatro características que un operador de mercados a corto plazo, también llamado trader, debería tener.

Igual que si fueses amante del fútbol y todos los días ves las novedades de tu equipo, juegas a la quiniela y sigues con atención los fichajes, las lesiones, la tabla de clasificación, los asuntos internos dentro de los clubes, etc. ¿Por qué? Por pura afición, es un pasatiempo muy respetable.

 

 

Pero la Bolsa es más que un simple pasatiempo. La Bolsa te obliga a estar en un buen estado físico y mental si quieres dedicarte plenamente a ella. La Bolsa es la economía, la política, el mundo real en que vivimos. Es una forma de gestionar tus ahorros (tarea imprescindible si no quieres ser víctima de la inflación), una forma de ganar dinero y hasta de ganarte la vida con ello. Te ayuda a progresar en todos los sentidos. Sin embargo, exige tiempo, ciertos conocimientos y dedicación. 

No debemos caer en el error de pensar que este mundo está reservado a unos pocos. Cualquier persona, cualquiera, puede invertir en Bolsa. Es más, es recomendable que destine una parte de sus ahorros a este fin; este tipo de inversión ha demostrado ser el que mayor rendimientos nos proporciona en el largo plazo (ni el oro, ni el mercado inmobiliario, ni las inversiones en arte pueden lograr batir a las acciones de empresas. No es necesario ni tener, y ni mucho menos dedicar, grandes sumas de dinero. Para colmo, toda la información necesaria para invertir en Bolsa está a nuestro alcance. No obstante, debemos comenzar por el principio. Es necesario conocer el funcionamiento de este mercado; porque se trata simplemente de eso: Un supermercado en el cual se compran y se venden acciones de empresas. 

No todas las empresas pueden cotizar en Bolsa, es necesario cumplir con ciertos requisitos exigidos en pro de que las acciones de las empresas cotizadas cumplan con las garantías de transparencia y seguridad. 

La bolsa, su historia y su funcionamiento

Pero, para explicar bien qué es la Bolsa debo comenzar desde el inicio: Desde sus orígenes.

La historia de la Bolsa: ¿Por qué la llamamos “Bolsa”?

Se suele llamar Bolsa de valores, en sentido amplio, a todos los mercados financieros. Sin embargo, el término nació para definir el mercado de acciones y obligaciones. Qué mejor manera para explicar qué es la Bolsa que a través de una revisión de su historia.

El comercio con mercancías físicas es tan antiguo como lo es la humanidad. Los griegos negociaban, los fenicios negociaban; pero mucho antes que eso, ya en la antigua Mesopotamia se escribían en pequeñas tablillas de arcilla el interés que se pagaba por un préstamo de trigo, o de ganado.

Como se observa, no hemos inventado nada. No existe nada nuevo bajo el sol. Solo que en la Bolsa, en lugar de negociar mercancías se negocian productos financieros.

Ya en la edad media, cuando en toda Europa se comerciaba con las mercancías exóticas que venían de oriente y de la recién descubierta América. Se dice que existía una especie de mercado medieval en el cual se comerciaba con títulos valores, podríamos considerarlo como una Bolsa primitiva. No obstante, la historia del comercio con acciones en un mercado más o menos organizado; es decir, las bolsas organizadas se comenzaron a crear con las grandes expediciones marítimas. Estas expediciones necesitaban de dinero, pero mucho dinero. ¿Cómo podían financiarse?

Los orígenes de la Bolsa

Para conseguir acometer proyectos de este calibre se crearon asociaciones de comerciantes, en las que cada uno de sus miembros ponía una parte de dinero y, después, tendría derecho a una parte de los beneficios de la expedición - en proporción con el dinero invertido: Acababan de nacer las primeras acciones (en su forma primigenia).

Una acción no es más que una parte proporcional de una empresa. Al adquirir una acción en parte eres propietario de esa compañía y tienes una serie de derechos. A veces políticos (como derecho a votar el destino de la compañía en las juntas), pero sobre todo tienes derechos económicos sobre los beneficios que obtenga la compañía. Esta parte del beneficio que te corresponde se llama dividendo.

Volviendo a la historia, los comerciantes recibían una parte de la compañía que creaban en unión, según el dinero que habían puesto para conseguir el barco, armarlo, prepararlo, pagar a la tripulación y comprar mercancías. Montar una expedición de este tipo era más complicado y costoso de lo que muchos se pueda llegar a imaginar (contratación de personal, conseguir el barco y armarlo, etc.).

Las primeras acciones de Bolsa

A cambio, los comerciantes recibían una parte proporcional de los beneficios obtenidos ; es decir, dividendos. Si la expedición iba bien, todos ganaban mucho. Pero si algo salía mal, podían perderlo todo. Tenían un riesgo.

Concretamente, los países bajos y la región flamenca. Lo que hoy sería (más o menos) la zona del Benelux (Bélgica, Holanda y Luxemburgo), desarrollaron muy bien esta manera de hacer los negocios. En particular, los primeros datos que existen sobre una Bolsa de valores indican que surgió en Amberes (por lo menos una Bolsa organizada).

Esta posibilidad de participar económicamente en una expedición (o bien en una compañía que se dedicara a montar tinglados de este estilo) se extendió al público en general. Muchos ciudadanos podían aportar una parte de sus ahorros a una empresa encargada de comerciar con las Indias y de esta manera obtener dividendos. Estas personas se convertían en accionistas de la compañía.

Para qué sirve la Bolsa

El caso es que estos papelitos que tenían, y que acreditaban que eran poseedores de una parte de la compañía, fueron evolucionando y perfeccionándose. Hasta tal modo que se hicieron uniformes. Es decir, cada acción era idéntica a la otra: todas tenían la misma participación, la misma suma de dinero. Si alguien quería invertir más solo tendría que comprar más acciones.

Una compañía podía estar dividida en, por ejemplo, 20.000 acciones de 3.000 florines cada una. Cada inversor podía comprar las acciones que pudiese o que quisiese.

¿Y qué pasó después? Sencillamente que estos papelitos que decían que el propietario tenía una participación de 3.000 florines se empezaron a comprar y vender entre la gente. El papel que representaba una acción era un papel jurídicamente reconocido como un título de valor que el propietario tenía en su patrimonio. El hecho de estandarizar las acciones, hacerlas iguales unas a otras, mejoró mucho la negociación de las mismas. Es como comprar un producto con las mismas características. Una acción era exactamente igual a la otra y, por lo tanto, debía tener el mismo precio.

Uno de los motivos por los que alguien quisiera vender las acciones que ya poseía era que había oído malas noticias de un amigo suyo que viajaba en un barco, que a la vez se tropezó con el barco de la compañía y el capitán le dijo… En fin… rumores. A veces ciertos, a veces no.

Otro motivo de peso podía ser porque necesitaba el dinero para otros fines. Pero por el motivo que fuese, las acciones se comenzaron a negociar entre el público. Ahora bien, el precio al que se compraban o vendían no era el de 3.000 florines que costaba al principio. Podía ser más, o podía ser menos. Dependiendo de si se tenían buenas o malas noticias sobre la política en Europa, un aumento de impuestos, una catástrofe en alta mar, una expedición extraordinaria cargada de beneficios. En definitiva, los factores fundamentales que vimos en el post anterior “Cómo se mueven los precios en la Bolsa”.

La Bolsa empieza a funcionar

Recordemos que existía el riesgo de que el barco perdiese las mercancías, o directamente se perdiese el barco entero en una tormenta. En estos casos los beneficios de la compañía se resentirían, y mucho. No sólo estaba en juego los beneficios de la expedición, también podía tambalearse la solvencia como consecuencia de la pérdida. En el peor de los casos, la compañía se iba a la quiebra y los accionistas perdían el capital aportado.

Entonces una acción podía venderse (a la vez comprarse) por más o menos precio del que costaba al principio de ser emitida (su valor nominal). Esto es lo que se denomina el precio de cotización y no tiene porqué coincidir (casi nunca coincide) con el valor nominal de una acción.

Y así, en 1460, Nace en Amberes la primera feria medieval de compraventa de acciones (valores mobiliarios). Más adelante, en Brujas, una familia de banqueros llamada Van der Bursen organizó en su palacio un mercado de valores más organizado.

Van der Bursen… ¿puede tener relación con el mercado bursátil y con el término Bolsa? Es más que probable. Y así hasta nuestros días.

La Bolsa de Valores

Pronto, muchos otros tomaron este modelo de crear compañías con capital masivo del público, emitiendo acciones. A su vez se organizó un mercado para intercambiar dichos valores.

Hay que decir, que antes de esto, los Estados ya emitían deuda. Un Estado que necesita dinero para financiarse, emite obligaciones. Las obligaciones son papelitos (igual que las acciones) que reconocen una deuda por un importe determinado y a un plazo determinado ; pero en lugar de pagar dividendos, pagan intereses periódicamente. Al final del plazo que en la obligación viene expresado, se devuelve el dinero prestado con el último pago de intereses. Es posible que el modelo de negociación de estos títulos de deuda fuese tomado como referencia a la hora de negociar con acciones.

La emisión de obligaciones por parte de los Estados surgió mucho antes, en Florencia, y precisamente nació esta forma de deuda para financiar una guerra. Desde siempre los Estados se han endeudado, pero hasta entonces pedían un préstamo a una familia de banqueros. Esta era una nueva forma de conseguir dinero para los más escabrosos fines de los reyes, de los príncipes, de los gobernantes. Una forma más de obtener poder. La deuda del Estado une la política con la economía.

Amberes como el origen de la Bolsa

La diferencia que existe entre un préstamo y un empréstito de obligaciones es que mientras que en el préstamo se pide la cantidad a un solo acreedor (o a unos pocos que actúan de forma sindicada), en los empréstitos (emisión de obligaciones) la cantidad a prestar se divide en muchas participaciones que luego se lanzan al público.

La emisión de obligaciones es una historia diferente. Sólo quiero ponerla en relación con el mercado de acciones debido a que cuando se crearon las Bolsas en diferentes lugares de Europa, en ellas también se comenzaron a negociar obligaciones del Estado (y de entes privados) . Lo que hoy se conoce como el mercado de renta fija (puesto que paga un interés fijo). En la actualidad, en la Bolsa también se negocian títulos de deuda (obligaciones, bonos, pagarés, letras) tanto pública como privada. En una Bolsa no tienen por qué negociarse únicamente acciones, también actúa como un supermercado de otros productos financieros.

La revolución industrial y Wall Street

En 1570 se fundó la Bolsa de Londres , para los mismos fines. Más tarde, tras la Revolución Industrial, Londres se convirtió en el gran centro financiero mundial.

Durante la Revolución Industrial se crearon empresas como las que conocemos hoy en día. Sociedades industriales que seguían necesitando capital para sus proyectos. A partir de este momento, la Bolsa comenzó a funcionar de un modo más parecido a la actualidad (salvando las diferencias evolutivas).

Más tarde, en 1792, nació el mercado más grande y popular que existe hoy día: La New York Stock Exchange. Un grupo de intermediarios financieros llegaron a un acuerdo para comprar y vender acciones debajo de un plátano, en Manhattan. En 1817 se adoptaron una serie de normas para la negociación de títulos y tomó el nombre de The New York Stock Exchange (Bolsa de Valores de New York). Este mercado se encuentra actualmente en una esquina que conecta las calles Wall Street y Broad Street. Se trasladó allí en 1903.

Al mercado de Estados Unidos se le conoce como Wall Street. Pero es un término amplio que se utiliza para definir el distrito financiero de Nueva York y, por extensión, a todo el sistema de financiero del país. En realidad, existen Bolsas concretas, como la New York Stock Schange o el Nasdaq Stock Market (otro mercado, principalmente destinado a las acciones de empresas tecnológicas).

¿Para qué sirve la Bolsa?

Cuando una empresa necesita financiación, bien sea para empezar a funcionar o para ampliar su negocio tiene distintas fuentes para obtenerlo. Préstamos, emisiones de deuda (empréstitos de obligaciones) y entre todas ellas está el captar nuevos socios para la empresa a través de emisiones de capital . O dicho de otro modo, emitir acciones.

Una ventaja de emitir acciones es que el dinero conseguido no se tiene que devolver, a no ser que la sociedad se liquide. Tiene que repartir dividendos, pero no tiene que devolver el capital prestado. Esa es la ventaja que tiene con respecto a las emisiones de deuda.

Una acción solo es una parte de ese capital que tiene la empresa. Tiene un valor nominal, que es la parte de capital aportado. Todas las acciones tienen el mismo valor nominal. Por consiguiente un accionista es el propietario en la parte que le corresponde de esa empresa.

Los accionistas esperan que la compañía se gestione bien, crezca y aumente sus beneficios para que sus dividendos se vean aumentados. Ese fue el motivo invirtieron en esa empresa. Si la empresa quiebra, los accionistas pierden el capital aportado.

¿Para qué sirve la Bolsa?

A diferencia de los intereses, los dividendos son variables, pueden ser muy buenos si a la empresa le van las cosas muy bien, o pueden ser peores que los intereses conseguidos por comprar una obligación si las cosas van mal (suelen ser mayores en muchos casos). Hasta hay empresas que tienen que suspender el reparto de dividendos. Esto depende de la marcha de la empresa y también de si pretende acometer nuevos proyectos que exijan más reservas de capital a costa de repartir dividendos. Por este motivo, a las inversiones en Bolsa también se le llama "renta variable"; en contraposición con la "renta fija" (en forma de intereses) que nos ofrecen los bonos y las obligaciones.

Si bien, a un accionista no se le devuelve el capital invertido pero puede recuperar su inversión vendiendo las acciones a otra persona . Incluso puede venderlas por un precio superior al que las adquirió. Cómo los precios de las acciones fluctúan cada minuto de cada hora de cada día, la Bolsa sirve para que operen también los llamados “comerciantes de acciones”, o traders.

El único interés que tienen los traders es comprar barato para después vender caro, para ello conocen todos los entresijos de la empresa, la economía y los movimientos del mercado. Con el análisis que realizan interpretan la realidad y prevén los movimientos futuros de los precios. Si su hipótesis es correcta pueden ganar dinero. Si están equivocados, perderán.

El trading como una forma de operar en Bolsa

Pero lo cierto es que estos comerciantes son maestros del riesgo y saben perfectamente cuanto pueden perder, o cuanto pueden permitirse perder en una operación. De tal forma que a un trader profesional una pérdida, o una racha de pérdidas, no le suele afectar de sobremanera. Es más, con una o dos operaciones buenas, recuperan lo perdido y más.

Para ello tienen que trabajar sobre cuatro pilares que iremos viendo, iremos aprendiendo e iremos practicando.

Los cuatro pilares del trader u operador de Bolsa

1. Tener la mentalidad adecuada

Es imprescindible trabajar el aspecto psicológico. Un aficionado puede perder los nervios con facilidad, puede perder el sentido del razonamiento por la tensión y tomar decisiones letales para su capital. Un trader profesional no puede permitir que esto suceda.

Por otra parte, debe sobreponerse con facilidad a las pérdidas. Asumirlas como parte del proceso y seguir adelante con una actitud positiva. Debe ser disciplinado, para llevar su plan de inversión sin desviarse aunque las cosas se pongan feas. 

Maquiavelo escribió en un libro que los galos, al principio de la batalla, eran muy bravucones; pero luego huían con facilidad. El autor explica el porqué de esta actitud. Los galos no tenían un orden ni disciplina en batalla como los romanos . Por ese motivo cuando recibían el primer golpe se desesperaban, lo daban todo por perdido, no sabían qué hacer y al final huían de la batalla.

Mientras tanto, las legiones romanas, su oponente, era un ejército verdaderamente organizado y disciplinado. Sabían en todo momento lo que debían hacer y si por cualquier motivo sufrían una pequeña derrota no alteraban su orden de batalla . Tenían claro en todo momento los actos que debían realizar para minimizar el impacto y al final salir victoriosos. Así ganaban contiendas hasta hacerse con un imperio.

En las operaciones bursátiles las cosas funcionan exactamente igual. Si no se es disciplinado ni ordenado nos pasará como a los galos . Presas del pánico, sin saber qué hacer y sin ver ninguna solución huiremos de la batalla, con una grave pérdida.

Es esencial trabajar la mente a diario para adquirir las características psicológicas propias de un operador profesional.

La psicología y el trading

2. El análisis del mercado

Saber leer los mercados, tener una visión global de cómo funcionan y qué se puede esperar de ellos es el segundo factor a trabajar. Se debe conocer tanto el análisis fundamental como el análisis técnico.

Nadie puede predecir los movimientos bursátiles con una precisión del 100% (por lo menos no en todas las ocasiones). Nadie tiene una bola de cristal y los adivinos no se dedican a invertir en los mercados financieros. Sin embargo existen una serie de métodos empíricos para realizar una buena previsión. Es necesario conocer estos métodos, que se asemejan al de un científico.

Con el tiempo definiremos nuestro sistema y aplicaremos nuestro método de análisis y operativa. Pero en principio se debe aprender bien a interpretar los sucesos y los gráficos . Esto requiere tiempo, práctica y paciencia. No hay que tener prisa, es más se debe disfrutar del aprendizaje.

El análisis de los mercados en el trading

3. Gestionar bien el capital y el riesgo

Saber en todo momento cuándo debemos entrar, pero lo más importante es saber cuándo debemos salir, con pérdida o con beneficio.

Hay que tener muy clara la cantidad máxima podemos invertir, qué puede pasar y qué podemos hacer si la operación se tuerce; cómo vamos a gestionar la operación si sale como esperábamos .

Cuanto podemos perder en porcentaje, cuanto podemos ganar en porcentaje, ¿es rentable entonces la operación? Si podemos perder un 1% del capital es para tener un objetivo de ganancias tres veces mayor. Pero no permitiremos perder más de un 1% de nuestro capital por operación. Este es un buen principio de la gestión monetaria y de riesgo.

Volvemos a lo ya dicho. Para gestionar nuestro dinero y nuestras operaciones de un modo profesional se necesita mucha disciplina.

Gestión del capital y riesgo en el trading

4. Backoffice y logística

Aspectos tales como gestionar nuestras finanzas personales adecuadamente, planificar y gestionar los impuestos, conseguir el material necesario , etc.

En este factor entran tanto la administración, como la logística. La llevanza de una contabilidad de nuestras operaciones (es recomendable un cuaderno a modo de diario de nuestra operativa), elmantenimiento de nuestros equipos, la adecuación denuestro lugar de trabajo. Importantísimo, la contratación y negociación con nuestro bróker y demás proveedores que podamos necesitar.

En síntesis, todo lo que no se ve pero es esencial para una correcta operativa . No debemos descuidar ninguno de estos aspectos. También iremos analizándolos.

Aunque parezca que todas estas cosas son secundarias lo cierto es que no es así. Es tan importante una buena gestión de los asuntos administrativos y logísticos que analizar bien un mercado.

Ninguno de estos cuatro pilares debe ser descuidado . Una mesa se aguanta sobre cuatro patas, si alguna fallase la mesa podría volcarse con facilidad. Por tanto, la operativa de un trader profesional debe estar bien sustentada por estas cuatro columnas. Son las columnas de nuestro templo.

El backoffice y la logística, el cuarto pilar del trading

¿Qué papel tiene la Bolsa en la sociedad?

Hemos pasado todo el texto hablando y hablando sobre los orígenes de la bolsa y sobre las necesidades de un trader que al final hemos olvidado dar una definición exacta de lo que es la Bolsa:

La Bolsa de valores es un mercado organizado, con una serie de normas para que sus participantes tengan seguridad jurídica en sus transacciones. Es un mercado especializado en que se producen compras y ventas de activos financieros. En este mismo mercado se fija el precio de los activos que se negocian, a este precio se le llama cambio o cotización.

Pero ¿para qué se utiliza la Bolsa de valores? En sí misma la Bolsa cumple muchas funciones:

  • Pone en contacto a compradores y vendedores de acciones y obligaciones. Si alguien necesita valores, o bien necesita venderlos para obtener dinero, este es su sitio.
  • Regula el precio al que se realizan las transacciones. Mediante la oferta y la demanda
  • Tiene una serie de reglas que garantizan a sus participantes la entrega de las acciones y el pago del precio. Además ofrece todos los medios para que las transacciones se puedan hacer con seguridad, con eficiencia y con regularidad .
  • Cumple con una función económica y social al poder canalizar el ahorro hacia la inversión. Fundamental para el crecimiento de todo sistema económico.
  • Ofrece total transparencia en la información del mercado y los precios. Las cotizaciones son públicas, así como la información relevante para el inversor.

Volvemos al símil anterior, la Bolsa es como un gran supermercado, solo que en el mismo se venden distintos tipos de productos financieros, como acciones e instrumentos de renta fija (obligaciones, bonos, pagarés, letras – en realidad todo es lo mismo, lo único que cambia es el plazo para la devolución del dinero prestado). Suele pensarse que los mercados financieros son un organismo público, pero nada más lejos de la realidad. Las Bolsas están gestionadas por entidades privadas, bajo la supervisión del Estado para impedir que se comentan fraudes y permitir una operativa de inversión limpia, segura y transparente.

Sin una Bolsa la negociación se dificultaría y las empresas no captarían el capital necesario para su crecimiento, haciendo también que el mercado laboral se resienta, junto con el crecimiento económico necesario para el avance de un país. Toda economía desarrollada debe tener un mercado de valores fuerte y bien regulado. Es necesario que el dinero fluya desde los agentes que tienen ahorro hasta aquellos que necesitan fondos para el desarrollo económico y social. Sin un mercado que permita la negociación, esta tarea sería lenta y compleja.

Como es lógico, los agentes con superávit (ahorro) esperarán un beneficio por poner su dinero al servicio de los otros que presentan déficit. De ahí provienen los intereses - en el caso de deuda - y los dividendos, para las inversiones en capital de empresas (acciones). Si quieres saber más de cómo funciona todo este mecanismo, denominado "sistema financiero", te recomendamos el siguiente artículo:

¿Quién hace posible que la Bolsa funcione?

En la Bolsa intervienen varios actores:

  • Los demandantes de capital : son entidades que necesitan financiación, puede ser el propio Estado, las Comunidades Autónomas, empresas públicas y empresas privadas.
  • Los oferentes de capital : son empresas, particulares o instituciones financieras (tales como un fondo de inversión). Su interés es colocar su ahorro o liquidez sobrante en productos financieros (títulos valores, activos, productos financieros, instrumentos financieros – todos estos términos son sinónimos) que les dé una rentabilidad. Bien sea mediante intereses o bien mediante dividendos.
  • Los traders : pueden actuar como oferentes o demandantes de capital. Su objetivo es negociar con valores para obtener beneficios con la compraventa.
  • Los mediadores : también llamados brókeres. Contactan demandas de compradores con ofertas de vendedores, juegan un papel muy importante y son necesarios para el funcionamiento. Son ellos los que en realidad negocian en nuestro nombre. Ellos tienen los medios para encontrar contrapartida a una operación. Los analizaremos a fondo en el siguiente post.

En otro orden, podríamos mencionar al organismo supervisor; una delegación de los poderes públicos para vigilar el buen funcionamiento del sistema bursátil dentro de un Estado. Por así decirlo, sería como la "policía de los mercados" (en España, por ejemplo, esta función la lleva a cabo la Comisión Nacional del Mercado de Valores).

Además de los propios organismos que administran el mercado bursátil. Como cada Bolsa es diferente, cada cual tendrá su propio reglamento - siempre en acorde con las leyes en materia financiera que puedan existir en el país en el que está ubicada la Bolsa - y una determinada entidad que rige el funcionamiento.

Actores de la Bolsa

Para finalizar este artículo, podríamos mencionar el caso de nuestro país: En España existen cuatro Bolsas (Madrid, Barcelona, Bilbao y Valencia). La primera fue la de Madrid, creada en 1809.

La razón por la que la primera Bolsa española se creó con tantos años de retraso con respecto a las demás Bolsas europeas se debe a que el comercio en la edad media no estaba gestionado por manos privadas. Era necesaria una concesión administrativa por parte de la Corona Española para poder realizar las expediciones mencionadas hacia las Indias. La intervención estatal paralizó el libre comercio, por tanto también el desarrollo de un mercado de acciones.

Para ampliar la información acerca del funcionamiento de la Bolsa en nuestro país, puedes consultar el siguiente artículo: 

Desde Fepix.com esperamos que este artículo te haya aclarado algunas dudas acerca de qué es la Bolsa y por qué se utiliza como instrumento de inversión. Si quieres saber más acerca del mundo de los mercados financieros, no dudes en seguir visitándonos.

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José Miguel Bastida

 

 

 

 

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