Viernes 21 Septiembre 2018

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Como funciona la bolsa española

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Si te preguntas cómo funciona y cuál es la organización de la Bolsa en España, este artículo es para ti.

España tiene su propia organización del sistema de mercados financieros. Este sistema nació en 1988 con la aparición de la Ley del Mercado de Valores. Desde entonces ha ido evolucionando. Vamos a analizar los organismos, leyes y agentes que intervienen en la Bolsa española. De esta forma se alcanzará una mayor comprensión de su estructura y funcionamiento de cara a operar en ella.

 

 

Los mercados  juegan un importante papel dentro del sistema financiero en general. Gracias a los mercados financieros se pueden transferir activos de una forma fácil, rápida y segura. Para ello es necesario que tengan una determinada estructura jurídica y entidades organizadas.

Ley del Mercado de Valores y normativa

La normativa específica del sistema bursátil español es el Real Decreto Legislativo 4/2015, de 23 de octubre, por el que se aprueba el texto refundido de la Ley del Mercado de Valores.

Ley del Mercado de Valores

Este texto legislativo deroga la anterior Ley del Mercado de Valores (Ley 24/1988), como consecuencia de la necesidad de un cambio en la normativa para adaptarla a los nuevos tiempos, tras la crisis financiera de estos últimos años y la creciente complejidad del sistema.

La Ley del Mercado de Valores es el eje jurídico para una regulación eficaz del mercado bursátil. Fue un acontecimiento de gran importancia en su día cuando se aprobó el primer texto, el 28 de julio de 1988.

Tras entrar en vigor nuestra Constitución de 1978 se produjo una serie de cambios políticos y sociales. Todo país desarrollado debe que tener un mercado de valores fuerte y bien regulado que ofrezca liquidez a la economía. Por este motivo era necesario desarrollar un texto jurídico que regule todo el sistema de mercados, acorde al nuevo paradigma de la democracia y la entrada en Europa.

A pesar de ser necesario, como se puede comprobar, la Ley del Mercado de Valores tardó diez años en surgir una vez puesta en marcha la Constitución. Pero una vez aprobada ha marcado la organización y regulación del funcionamiento del mercado bursátil español.

En 1998 sufrió su primera reforma (Ley 37/1998 de Reforma del Mercado de Valores, de 16 de noviembre). Básicamente esta reforma permitió a los intermediarios españoles operar en los mercados financieros de la Unión Europea, a través de la “licencia única”. España ya está dentro de la Unión Europea y la prestación de servicios financieros a nivel comunitario se debe regular.

A través de sucursales, los intermediarios podían ejercer su trabajo en régimen de libre prestación de servicios en toda la zona del espacio común europeo.

Además, se amplía el concepto de instrumento financiero. O dicho de otro modo, se incluyen nuevos instrumentos financieros en el marco legal. Se crea el Fondo de Garantía de Inversiones (FOGAIN), este fondo permite a los inversores recuperar hasta 100.000 euros en caso de concurso de acreedores o declaración de insolvencia del intermediario financiero.

El 22 de noviembre de 2002 se aprueba la Ley 44/2002, de Medidas de Reforma del sistema financiero (Ley Financiera). Esta Ley tiene como objetivo el dotar de una mayor transparencia a los mercados, para ganar competitividad y proteger al pequeño ahorrador. Se introducen varias reformas en el sistema:

  • Se crean órganos de atención al cliente de servicios bancarios, el asegurado y el partícipe de planes de pensiones. Estos órganos son conocidos como “el defensor del cliente” y tratan las quejas y reclamaciones en primera instancia.
  • Se dota a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (trataremos este órgano más adelante) de mayores instrumentos para la vigilancia y control de irregularidades. Pudiendo suspender la autorización de empresas de servicios de inversión, así como elevar el montante de las sanciones económicas.
  • Se refuerza la regulación de la información privilegiada.
  • Se introduce la entidad de dinero electrónico, como una nueva categoría de entidad de crédito.

Volviendo al ámbito de la regulación comunitaria, en 2007 entra en vigor la Directiva de Mercados e Instrumentos Financieros (MiFID). Esta Directiva regula el sistema financiero de todos los estados miembros de la Unión (más Islandia, Noruega y Liechtenstein). En resumen, tiene la misma finalidad que la Ley Financiera, aumentar la competitividad y aportar una mayor transparencia, además de proteger al pequeño inversor. Tan sólo que esta normativa es a nivel comunitario.

De este modo los países miembros deben adaptar sus legislaciones a los cánones que marca la Directiva. Sobre todo, esta Directiva tuvo repercusión en las relaciones de las empresas de servicios de inversión con sus clientes. Los clientes se clasifican en función de sus conocimientos financieros y experiencia en mercados financieros.

No obstante la MiFID es muy extensa, tiene muchos objetivos. En enero de 2018 está previsto que entre en vigor la MiFID II.

Además de todo este enjambre legislativo de textos legales comunitarios y nacionales hay que sumar la multitud de órdenes, reglamentos, decretos y circulares de la Comisión Nacional del Mercado de Valores.

Dada la inflación legislativa en esta materia y la evolución que ha sufrido el mercado, se hacía necesario recopilar la mayor parte de toda la normativa en un Texto Refundido. De esta forma nace la actual Ley del Mercado de Valores de 2015. Derogando gran parte de la normativa anterior (incluyendo la Ley del Mercado de Valores de 1988).

La Ley del Mercado de Valores es el sustento legal en el que se basa toda la estructura del sistema bursátil español, los servicios de inversión, contratación y el régimen de supervisión. Es la propia Ley la que define la organización y funcionamiento que vamos a tratar.

La Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV)

Pasamos a tratar el organismo encargado de la vigilancia y la supervisión del sistema bursátil, los mercados, los intermediarios y todo elemento personal que intervenga en este ámbito. Es la policía de los mercados. La autoridad encargada de velar por el cumplimiento de la Ley del Mercado de Valores (está regulada en la propia Ley del Mercado de Valores en su Título II).

Es una entidad de derecho público, con personalidad jurídica propia. Esto quiere decir que se rige por las leyes de Derecho Administrativo y Régimen Jurídico del Sector Público. Tiene facultad sancionadora, de acuerdo con las leyes.

La CMNV está regida por un Consejo de Administración, integrado por cinco miembros, a cuya cabeza se encuentra el presidente. El presidente es nombrado por el Gobierno de la Nación (concretamente por el Ministerio de Economía). Así pues, la CNMV depende del Gobierno.

Comisión Nacional del Mercado de Valores

Este Consejo de Administración (órgano supremo) cuenta con un comité consultivo en temas técnicos. El comité consultivo es un órgano de asesoramiento del Consejo.

El comité consultivo está compuesto por consejeros designados de las Bolsas de Valores y demás mercados secundarios oficiales; de los emisores de títulos; de los inversores y de las comunidades autónomas que tengan competencia y tengan localizada una Bolsa de Valores en su territorio.

Como se puede observar en el comité consultivo tienen participación todos los agentes que intervienen en el sistema bursátil.

Sin más preámbulos vamos a detallar las funciones generales que tiene la CNMV:

  • Velar por la transparencia de los mercados.
  • Hacer cumplir las normas de conducta establecidas por parte de cuantos intervienen en las operaciones.
  • Dictar las disposiciones necesarias para el desarrollo y la ejecución de la Ley.
  • Vigilar que la formación de los precios sea la correcta.
  • Promover una amplia difusión de toda la información bursátil.
  • Proteger a los inversores y a los sujetos que participen en las operaciones.

Para ello realiza los siguientes ejercicios:

  • Debe verificar todos los requisitos exigidos para admitir empresas a cotización (ver artículo: ¿Pueden cotizar en Bolsa todas las empresas?).
  • Debe determinar la categoría de cada uno de los valores que se negocian.
  • Recibir la información de adquisiciones y transmisiones de participaciones en las compañías que sean admitidas a cotización.
  • Es su función aprobar los estatutos y nombramientos de los consejeros en las sociedades rectoras de las bolsas (en breve veremos lo que es una sociedad rectora).
  • Debe examinar que se cumplan los requisitos para que un intermediario (Sociedad de valores o Agencia de valores) sea miembro de una de las Bolsas.
  • Es el órgano que decide suspender o excluir a compañías en Bolsa. (ver artículo: Suspensión y exclusión de acciones a cotización - Introducción al concepto de volumen).

Sintetizando, la Comisión Nacional del Mercado de Valores es la que vigila, controla y sanciona en caso de que se incumplan las leyes y normativa.

Los Intermediarios Financieros

Los intermediarios financieros son las únicas entidades autorizadas a realizar funciones de mediación para conectar la oferta y la demanda en los mercados. Cabe recordar que tan solo es posible realizar operaciones bursátiles a través de intermediarios autorizados. Normalmente cobran una comisión por sus servicios.

Con la entrada en vigor de la Ley del Mercado de Valores se produjo un cambio importante en la forma jurídica de estas empresas de servicios de inversión. Antiguamente existían los Agentes de Cambio y Bolsa, pero fueron sustituidos por dos figuras jurídicas de intermediarios financieros: Las Sociedades de Valores y Bolsa y las Agencias de Valores y Bolsa.

Los intermediarios financieros

Su diferencia estriba en que las sociedades de valores pueden comprar y vender acciones en nombre de terceros y en nombre propio (realizan operaciones ellas mismas en los mercados, tomando posiciones). Mientras que las agencias de valores tan sólo pueden operar por cuenta de terceros.

Los requisitos de capital mínimo desembolsado para que la CNMV les otorgue la perceptiva licencia es de 2.000.000 € para las sociedades de valores y de 300.000 € para las agencias de valores.

Como veremos a continuación, las Bolsas de Valores y los demás mercados secundarios, en España son organismos privados. Son propiedad de sus miembros. Tan sólo pueden ser miembros de una Bolsa las empresas autorizadas para ser intermediarios en la contratación. Desde el año 2000 los bancos y cajas de ahorros pueden ser miembros de una Bolsa e intermediarios financieros autorizados.

Solamente resta por decir que al tratarse de un mercado privado, únicamente se permite operar en él profesionales. Es decir, pueden acudir directamente al mercado aquellos intermediarios que sean miembros de dicho mercado. Reciben de sus clientes, o de otros intermediarios que no sean miembros, las órdenes de compra y venta de valores y las ejecutan en el mercado.

Vamos a entrar en otra institución dentro del sistema bursátil español. Las Bolsas de Valores y otros mercados secundarios oficiales.

 Las Bolsas de Valores y otros mercados secundarios

Tal y cómo se expone en uno de los post anteriores, la Bolsa cumple ciertas funciones dentro del sistema financiero cómo un mercado que es (La bolsa, su historia y su funcionamiento).

Una Bolsa de Valores es un mercado secundario. En él se negocian acciones una vez que han sido emitidas.

Cuando una empresa que necesita emitir acciones para captar capital; o bien emitir bonos para conseguir dinero prestado acude al mercado primario. En realidad es un mercado paralelo, dónde sólo se negocian títulos recién emitidos. El mercado primario también está regulado por la Ley del Mercado de Valores.

Bolsa de Madrid

Las Bolsas son mercados secundarios en el sentido que los activos que se negocian ya fueron emitidos en el mercado primario y por consiguiente ya pertenecen a un inversor que puede ser un particular, una empresa o una institución financiera. Es como un mercado de acciones de segunda mano.

Dicho esto, la propia Ley del Mercado de Valores expresa que, para dar comienzo a su actividad, los mercados secundarios oficiales deben tener una autorización expresa de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (previo cumplimiento de unos requisitos).

Se reconocen cómo Bolsas de Valores a las Bolsas de Madrid, Barcelona, Bilbao y Valencia. Además de las Bolsas de Valores (donde se negocian acciones), existen otra serie de mercados secundarios oficiales dónde se negocian otros activos financieros que no son acciones:

  • El Mercado de Deuda Pública en anotaciones.
  • El Mercado Español de Futuros y Opciones Financieras (MEFF).
  • El Mercado de Renta Fija de AIAF (Asociación de Intermediarios de Activos Financieros).

Retornando a las Bolsas de Valores, son mercados secundarios dónde se negocian acciones. En España existen cuatro Bolsas de Valores. Más adelante veremos cómo se puede negociar en ellas cuando tratemos el Sistema de Interconexión Bursátil. Pero en principio hay que tener presente que existen cuatro Bolsas independientes.

Bolsa de Barcelona

La más antigua es la Madrid, que se creó en 1831. En realidad se creó en 1809, pero no estuvo consolidada hasta 1831. Tuvo un nacimiento tardío.

Años más tarde, en 1881, se creó la Bolsa de Bilbao y en 1915 la de Barcelona. Para la aparición de la Bolsa de Valencia tenemos que esperar hasta 1981, aunque hay que decir que anteriormente tenía la condición de Bolsín.

NOTA: Un Bolsín es un punto de encuentro habitual entre intermediarios, que se reúnen en una fecha y hora fijas para comprar y vender un activo determinado por el método de subasta. Una Bolsa está más estructurada y organizada, tiene un horario de negociación todos los días, excepto los festivos, no simplemente una fecha y horas fijas. Además cuenta con más medios y un mecanismo más formal.

Cada una de las cuatro Bolsas que existen en España está regida y administrada por una sociedad anónima. Esta sociedad es la responsable de su organización y su funcionamiento. Nos referimos a la Sociedad Rectora.

La  Sociedad Rectora

Su objetivo es el que se ha indicado anteriormente, organizar y supervisar la Bolsa que administre. El designar una sociedad rectora, es uno de los requisitos para obtener la autorización de la CMNV y poder ejercer como mercado secundario oficial.

Sus accionistas son los miembros de la Bolsa (recordemos que únicamente pueden ser miembros los intermediarios financieros autorizados). La Sociedad Rectora en sí misma no puede realizar ninguna actividad de intermediación, tan sólo organiza la Bolsa.

Así pues en lo que sería el sistema español existen cuatro sociedades rectoras, la Rectora de Madrid, Rectora de Barcelona, Rectora de Bilbao y Rectora de Valencia.

La Sociedad de Bolsas, S.A.

Constituida por las cuatro sociedades rectoras, a partes iguales en el accionariado, tenemos a la Sociedad de Bolsas, S.A.

Es un organismo privado pero ya no es a nivel de una sola Bolsa de Valores, integra las cuatro Bolsas a nivel nacional.

Esta sociedad dirige, administra y pone los medios necesarios para hacer posible el Sistema de Interconexión bursátil (SIBE), lo que hace posible el funcionamiento del llamado Mercado Continuo. A continuación pasamos a ver lo que es el famoso Mercado Continuo y el Sistema de Interconexión Bursátil (SIBE).

Sistema de Interconexión Bursátil Español (SIBE)

En la misma época en la que nació la Ley del Mercado de Valores (más o menos) se inició un proceso de negociación de acciones a través de un sistema electrónico. Este proceso fue tomando fuerza y desplazando a los otros sistemas  de contratación gradualmente.

Nos referimos al Sistema de Interconexión Bursátil Español (SIBE), un modelo de conexión informática que permitía interconectar las cuatro Bolsas de Valores españolas en tiempo real. Creando un único mercado al que pueden concurrir los miembros de cualquiera de ellas. Con un formato de negociación electrónica, sin necesidad de estar presente en cualquiera de ellas.

El SIBE tan solo se trata de un sistema de interconexión de las cuatro Bolsas de Valores españolas y un modelo informático dónde se reciben las órdenes de compra y venta, se ordenan siguiendo unos criterios (precio y momento de introducción) y se emparejan si hay contrapartida; si no la hay, las órdenes quedan a la espera. (ver artículo:Entendiendo la oferta y la demanda en los mercados).

Sistema de Interconexión Bursátil (SIBE)

Ya hemos visto que la sociedad encargada del mantenimiento y organización de este  sistema es la Sociedad de Bolsas, integrada por las cuatro sociedades rectoras de las Bolsas de Valores españolas, a partes iguales.

Hasta la aparición del SIBE, la contratación se realizaba exclusivamente en corros, dando voces como si se tratase de una subasta. Los intermediarios intercambian las órdenes de sus clientes y el precio se formaba en corros alrededor del parqué. Los corros los componían los intermediarios y dedicaban un tiempo determinado a cada valor o grupo de valores.

Este tipo de negociación está condenada a desaparecer con la introducción de órdenes de compra y de venta a través de un terminal informático.

Este sistema dio lugar a lo que se denomina el Mercado Continuo de acciones y no es ni más ni menos que la posibilidad que tiene una compañía de cotizar en las cuatro bolsas simultáneamente y de forma continuada. El precio para las acciones es único para las cuatro Bolsas.

Hasta la llegada del SIBE, las empresas cotizaban en una de las cuatro Bolsas de Valores y si lo hacían en más de una era de forma separada e independiente. Podía ocurrir que una empresa que cotizaba en Bilbao y Barcelona tuviese un precio distinto para sus acciones en un momento puntual.

NOTA: El precio al final se ajustaba porque hay operadores que aprovechan estas diferencias y de esta manera ganan dinero sin riesgo comprando en la Bolsa que está más barato e inmediatamente venden en la otra plaza a un precio superior, hasta que por fin el precio se ajusta como consecuencia de la oferta y demanda. Son las llamadas operaciones de “arbitraje”.

De esta forma una empresa puede solicitar ser admitida a cotización en una de las Bolsas de Valores, en más de una de forma independiente o bien tiene la posibilidad de cotizar en el mercado continuo (las cuatro Bolsas a la vez). Para ello la empresa debe estar admitida a cotización en al menos dos Bolsas de Valores y presentar una solicitud.

El mercado continuo tiene un horario de negociación abierta ininterrumpido, desde las 09:00 horas hasta las 17:30.

Antes de abrir, a las 08:30 horas se realiza una subasta. Se trata de una preapertura de 30 minutos de duración en la que se determina el precio de apertura de cada acción en la jornada. Se denomina “subasta de apertura”.

Durante esta subasta no se emparejan órdenes. Simplemente se registran y en la apertura (a las 09:00 horas) se emparejan según el precio de apertura o mejor que este. El precio de salida es aquel en el que se negocie un mayor número de títulos.

Tras cerrar, a las 17:30 horas, se realiza otra subasta para determinar el precio de cierre de la jornada. Se denomina “subasta de cierre”. Tiene una duración de 5 minutos. Por fin, a las 17:35 horas se da por cerrada la sesión con un precio oficial, que se publicará en los boletines oficiales de los mercados.

El mercado continuo supone más del 95% del total de la contratación de las acciones en la Bolsa española. En él se negocian los valores más importantes.

Conexión electrónica

Existen otros dos sistemas de contratación, como el “fixing” o el “mercado de bloques”.

El sistema “fixing” se realiza para pequeños valores que no tienen mucha liquidez y los precios se fijan en dos momentos del día (a las 12 y las 16 horas); el “mercado de bloques” está diseñado para la contratación de grandes volúmenes y los inversores minoristas no pueden participar.

El Sistema de Compensación y Liquidación de Valores (SCLV)

Un mercado organizado se caracteriza porque dispone de una cámara de compensación. Las funciones de este organismo tienen mucha importancia de cara a la aportación de seguridad en las inversiones en Bolsa. Ofrece garantías de que la contraparte en una contratación cumpla con sus obligaciones.

En realidad es la propia cámara de compensación la que actúa de contraparte, porque media entre el comprador y el vendedor de las acciones. La liquidación de la venta de una acción la realiza este organismo, abonando en una cuenta de la correspondiente entidad, que se encuentra adherida a este organismo, el dinero y adeudando en otra cuenta.

Los mercados extrabursátiles (Over The Counter - OTC) no cuentan con esta institución. No significa que no sean legales, simplemente no son un mercados organizados y no cuentan con una cámara de compensación (el mercado de divisas FOREX es un mercado OTC, además de descentralizado puesto que no solo se negocia en una plaza y tampoco tiene cámara de compensación y liquidación).

Gracias a la cámara de compensación y liquidación, que existe en todo mercado organizado, tenemos la seguridad de que nuestra contraparte cumplirá con sus obligaciones y a nosotros mismos se nos exigirán las garantías oportunas. Por tanto, en la Bolsa las ventas serán abonadas y las compras serán pagadas, este organismo se encarga de ello actuando de contraparte en los sentidos. Se nos entregará el dinero o las acciones, según nuestra operativa, con total seguridad.

En España, para compensar y liquidar los valores se creó el Servicio de Compensación y Liquidación de Valores (SCLV). Es otra sociedad anónima.

El SCLV se fusionó con la Central de Anotaciones del Banco de España (sistema de compensación y liquidación para la Deuda Pública) y se denomina IBERCLEAR.

IBERCLEAR

Las funciones de IBERCLEAR son llevar un registro contable de los valores admitidos a negociación en las Bolsas de Valores y representados por anotaciones en cuenta. Además de esto gestiona, en exclusiva, la compensación de valores y de efectivo derivada de la negociación en Bolsa.

NOTA: las acciones pueden (y generalmente están) representadas mediante unas anotaciones contables. Son registros contables especiales, esta forma de representación permite suprimir el soporte de las acciones en formato físico (certificados en papel).

Bolsas y Mercados Españoles (BME)

Bolsas y Mercados Españoles

Exceptuando la CMNV por ser una entidad pública, todas las sociedades anónimas que componen los organismos privados del sistema bursátil español forman parte de Bolsas y Mercados Españoles, S. A. (BME).

Así pues BME se sitúa en la cúspide del organigrama del sistema bursátil español. Es una Sociedad Holding que integra todos los mercados de valores y sistemas de liquidación en España. Esta sociedad anónima cotiza en bolsa desde el año 2006.

En un principio disfrutaba del monopolio como plataforma acceso al mercado. Pero en 2008, con la entrada en vigor de la normativa MiFID, se permite a otras plataformas de negociación bursátil funcionar como alternativa.  De esta forma  se aumenta la competencia en el sector para reducir las comisiones.

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José Miguel Bastida