Domingo 22 Julio 2018

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Manual análisis técnico 2018

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¿Te has preguntado alguna vez por qué analizamos los gráficos en busca de oportunidades para invertir dinero? Los operadores tratamos de captar tendencias en la bolsa y para ello se utilizan gráficos. Pero, ¿por qué se forman las tendencias en la bolsa?

Como variación a las tendencias, el precio también forma canales de trading, en este artículo veremos todo lo relativo para operar con tendencias y canales.

 

 

José Miguel Bastida España

Las tendencias son la base para ganar dinero en los mercados. Saber identificarlas y utilizarlas es primordial. Además, para una mejor comprensión de las mismas, explicamos la psicología subyacente a estos fenómenos en los mercados financieros. Todo es cuestión de oferta y demanda. A su vez, la oferta y la demanda está basada en los intereses, las expectativas y los sentimientos de los operadores.

Repaso a las tendencias

El objetivo principal de todo el análisis técnico detectar una tendencia en el mercado y participar en ella. Nunca debemos oponernos a la tendencia, puesto que la tendencia la dirección en que se está moviendo el mercado.

Operar a su favor es la base para ganar dinero. Operar en su contra significa fracasar como inversores. Es tan simple y a la vez tan complejo como esto.

Los movimientos del mercado se caracterizan por ser en forma de zigzag. Esto ya lo hemos tratado al estudiar la Teoría de Dow “el principio de acción y de reacción”. También hemos tratado que los picos y valles trazados en ese movimiento de zigzag son los que nos ayudan a identificar la tendencia. Recordemos:

  • Una tendencia alcista se caracteriza por tener picos y valles sucesivamente más altos.
  • Una tendencia bajista se caracteriza por tener picos y valles sucesivamente más bajos.

Una tendencia lateral tiene no presenta picos y valles más altos o más bajos, suelen estar al mismo nivel de precios. Las tendencias laterales también se denominan “rangos” o simplemente se habla de una “ausencia de tendencia”. El mercado se mueve de forma horizontal.

 

Tendencia alcista

Ejemplo de tendencia alcista en el petróleo crudo de Brent. Máximos y mínimos sucesivamente más altos (Fuente: ProRealTime)

 

Una tercera parte del tiempo en el que cotiza un activo (y es una estimación bastante conservadora) los precios se mueven formando un rango. La altura dicho rango o la diferencia que hay entre los máximos y los mínimos se denomina “banda de fluctuación” o “rango de trading” y refleja un equilibrio entre las fuerzas de la oferta y la demanda entre esos dos niveles.

Existen herramientas y sistemas para detectar y seguir tendencias, dicho otro modo para identificar si el mercado sube o baja. Sin embargo estas herramientas suelen fallar en mercados laterales y tendremos que recurrir a otro tipo de herramientas para operar estas pautas.

 

Tendencia Bajista

Ejemplo de tendencia bajista en Deutsche Bank. Sucesión de máximos y mínimos más bajos (Fuente: ProRealTime)

 

Durante los periodos de tendencia lateral los operadores se frustran porque el mercado no toma ninguna dirección definida y es  en esos momentos en los que más conviene esperar que operar. A fin de cuentas la paciencia es una de las virtudes de un trader.

El operador bursátil simplemente puede tomar tras decisiones:

  • Comprar un mercado. También se denomina tomar una posición larga.
  • Vender un mercado. También se conoce como tomar una posición corta.
  • Esperar. Simplemente en hacer nada. Mantenerse a la expectativa.

Dependiendo de como se mueva el mercado, es decir la tendencia que tenga, el operador deberá tomar una decisión u otra.

 

Tendencia lateral

Ejemplo de tendencia lateral en los futuros del Franco Suizo contra el Dólar (Fuente: ProRealTime)

 

Las tres categorías de tendencia

La tendencia se subdivide en tres categorías, también vistas en la Teoría de Dow. Las categorías en las siguientes:

  • La tendencia principal (o tendencia primaria).
  • La tendencia intermedia.
  • La tendencia menor (o de corta duración).

A decir verdad se puede subdividir en muchas más. Desde “macrotendencias” que duran muchos años hasta “microtendencias” que pueden durar minutos. Sin embargo los analistas técnicos se limitan a estas tres categorías de tendencia, pero existe cierta confusión a la hora de definir cada categoría de tendencia. Es un aspecto subjetivo.

Se define a la tendencia principal, como aquella que está en vigor durante un tiempo superior al año. Puede ser una buena base para definir cuál es la tendencia primaria. Aunque no quita de que existan tendencias superiores.

Existen operadores que trabajan con un marco temporal mucho más corto. Para ellos su tendencia principal o primaria es de un plazo más corto (por ejemplo meses o semanas).

Dow definía la tendencia intermedia (o secundaria), como aquella que dura entre tres semanas y menos de un año y  la tendencia menor como aquella que dura entre dos o tres semanas. Esto también puede ser modificado dependiendo del estilo de trading de cada operador. Lo principal es establecer tres categorías de tendencia y saber por cuál de ella nos estamos moviendo.

También es importante aplicar los mismos criterios para establecer las diferentes categorías de tendencia cada vez que nos movemos por los mercados financieros.

 Tendencias secundarias

Ejemplo de las tendencias secundarias en las acciones de Mapfre (Fuente: ProRealTime)

 

Cada tendencia a está dentro de una tendencia más larga. Así pues la tendencia a secundaria es una corrección de la tendencia principal.

Esta corrección también se subdivide en ondas más cortas y a su vez estás ondas se vuelven a subdividir. Se repite así se repite el proceso. De forma que una tendencia está formada por otras tendencias más pequeñas y las tendencias menores integran una tendencia mayor.

Es importante comprender los distintos grados de tendencia porque según nuestro estilo de trading participaremos en unas u otras y deberemos tenerlas identificadas. Casi todos los enfoques indican que una tendencia intermedia puede tener una duración de unos meses.

Sólo queda por decir que los retrocesos (los movimientos de zigzag) de una tendencia se utilizan para tomar posiciones en el mercado (sean cortas o largas). Así es como se opera en los mercados.

Las líneas de tendencia

Esta es una de las herramientas más básicas dentro análisis técnico y a su vez de las más efectivas.

Una línea de tendencia (también llamada directriz de tendencia) es una línea recta inclinada hacia arriba o hacia abajo según se sucedan los mínimos o los máximos que dibuja el mercado. También puede ser horizontal cuando hablamos de tendencias laterales o rangos.

Una directriz de tendencia alcista se dibuja uniendo los mínimos ascendentes. Así como una directriz de tendencia bajista se dibuja uniendo los máximos descendientes.

 

Directriz de tendencia

Ejemplo de directriz de tendencia alcista en los futuros del Euro/Dólar (Fuente: ProRealTime)

 

Según se comenta, al dibujar una línea de tendencia es posible que el operador deba realizar diferentes pruebas antes de encontrar la directriz correcta. Muchos operadores lo que hacen es buscar dos mínimos o dos máximos para unirlos y prolongar esa línea hacia el futuro.

Para trazar una línea recta siempre debe haber dos puntos como mínimo. Aquí se trata también de detectar dos puntos entre los máximos o los mínimos.

A la línea de tendencia que solamente tiene dos puntos también se le conoce como “línea de tendencia orientativa”. Cuando la directriz es tocada por tercera vez y los precios rebotan a partir de ella se confirma la validez de la tendencia.

Esto es pura teoría porque muchos operadores no pueden dejar escapar oportunidades y tan sólo se deben guiar por dos puntos para establecer una directriz de tendencia y utilizarla en su operativa.

Por consiguiente podemos establecer que normalmente los operadores trabajan con lo que sería una directriz de tendencia orientativa. No obstante, debemos tener presente que cuantos más puntos de apoyo tenga una directriz de tendencia más fiable será.

Así pues se establece como regla general que dos puntos marcan una tendencia orientativa y tres puntos marcan una tendencia válida.

Utilización de la línea de tendencia

Uno de los preceptos de la teoría de Dow es que una tendencia en movimiento tiende a seguir en vigor. No podemos dar por rota una tendencia hasta que existan pruebas evidentes de que se ha roto. Deberemos estar atentos a la directriz y verificar cuando es superada.

Aunque generalmente una tendencia mantendrá la misma inclinación, también debemos fijarnos en ella. La inclinación de la directriz de tendencia indica la velocidad de la propia tendencia. Cuanto más vertical sea la directriz más acelerada será la tendencia.

 

Tendencia acelerada

Ejemplo de tendencia acelerada en los futuros del índice NASDAQ (Fuente: ProRealTime)

 

Una directriz demasiado vertical no es sostenible e indica una aceleración que puede ser corregida. Se trataría de una sobrerreacción del mercado (de la oferta o la demanda). Estos fenómenos no suelen ser estables. Aunque existen mercados acelerados que presentan un crecimiento acelerado durante períodos prolongados de tiempo.

Una sobrerreacción, según la enciclopedia financiera, es una suposición de que los inversores reaccionan de forma exagerada a noticias que no son esperadas y como consecuencia de ello se produce un movimiento en el precio que no responde a un patrón normal. Suelen estar seguidas de correcciones porque el precio vuelve a estabilizarse. Pueden ser alcistas o bajistas.

No existe un ángulo exacto para definir una tendencia, eso dependerá del mercado y sus características. Pero se establece un baremo orientativo de unos 45 grados para que una tendencia sea sostenible. Aunque esto es discutible.

Cuando se conoce un mercado, simplemente por observación y experiencia se obtienen los datos necesarios sobre la aceleración de la tendencia. En este aspecto, el trazar una directriz correctamente sirve de gran ayuda al operador.

También se utiliza para aportar información sobre cuándo acabarán los retrocesos o fases correctivas. En una tendencia alcista la corrección muy a menudo irá a parar (o quedará muy cerca) de la correspondiente directriz ascendente. Es decir puede ser utilizada como un soporte. Lo mismo que una directriz de tendencia bajista puede ser utilizada como nivel de resistencia y oportunidad para vender el mercado.

En definitiva, la directriz de tendencia actúa muy bien como soporte y resistencia y es tratada como tal.

 

Soportes y resistencias en la directriz

La directriz de tendencia actúa como soporte y resistencia, tal y como vemos en este gráfico Arcelor Mittal (Fuente: ProRealTime)

 

El uso más importante de la línea de tendencia es para determinar cuándo la tendencia se rompe, se agota o se produce un cambio en la misma.

La ruptura de una línea de tendencia es una de las primeras advertencias y una de las mejores y más potentes señales de giro del mercado.

Así pues se puede utilizar para detectar áreas de compra o de venta. Pero no olvidemos que la utilidad más importante es determinar cuándo se rompe la tendencia en vigor.

A veces se producen pequeñas penetraciones sobre una base de corto plazo en la directriz. Estas penetraciones ponen en duda al operador de si la tendencia puede seguir en vigor o por el contrario se han roto.

¿Cómo podemos determinar que se ha roto o una línea de tendencia?

Aunque no existe ninguna regla, muchos operadores se fijan en los movimientos posteriores y otras señales del mercado. Otras herramientas del análisis técnico pueden ser utilizadas en conjunción a la directriz de tendencia para resolver esta cuestión.

Algunos operadores establecen un margen de seguridad (normalmente un pequeño porcentaje de fluctuación en los precios que indique la profundidad de la ruptura) e ignoran las pequeñas penetraciones o rupturas poco significativas de la directriz.

A través de la experiencia analizando mercados se puede afirmar que la mejor forma de saber si una rupturas de tendencia es válida o no es observando si se ha roto con contundencia o con una clara intención.

Para ello deberemos atender al quinto principio de la Teoría de Dow: “el volumen debe confirmar la tendencia”.

Cuando aumenta el volumen durante la ruptura de tendencia significa que habido actividad por parte de los profesionales y por consiguiente una clara intención de girar el mercado. Normalmente los precios dibujarán una vela o barra larga.

 

Ruptura directriz de tendencia

Ejemplo de ruptura de directriz de tendencia en el IBEX 35 (Fuente: ProRealTime)

 

Una cosa debe estar muy clara, los precios deben cerrar al otro lado de la directriz de tendencia. Debe ser superada claramente de además con un incremento de volumen.

Todo esto nos dará una cierta seguridad de que la línea de tendencia ha sido rota. El mercado también puede hacer un hueco, o gap en las cotizaciones para atravesar la zona de soporte o resistencia.

El Pull Back a la directriz de tendencia

Ya comentamos anteriormente que los soportes y resistencias actuaban de forma contraria una vez hayan sido rotos. Este mismo principio es aplicable a las líneas de tendencia (puesto que también son soportes y resistencias).

Una directriz de tendencia alcista actúa como soporte en los precios. Bien, pues una vez rota, los precios tenderán de nuevo a esta directriz que ahora actuará como resistencia. Este movimiento es conocido como Pull Back.

Lo mismo ocurre en sentido contrario. Una directriz de tendencia bajista actuará como resistencia de precios. Una vez superada la resistencia actuará como soporte y es bastante probable que los precios vuelvan a ella y se produzca el Pull Back.

Si la ruptura con contundencia es la primera señal de cambio de tendencia, el Pull Back es la segunda. Normalmente los Pull Backs son correcciones y por lo tanto durante la corrección disminuirá el volumen de contratación. Tal y como indica el 5º principio de la Teoría de Dow.

 

Pull Back a la línea de tendencia

Pull Back a la directriz de tendencia en Adidas (Fuente: ProRealTime)

 

¿Cuál es la psicología que subyace en los soportes y resistencias?

Anteriormente hemos comentado que los operadores pueden tomar tras decisiones, recordemos:

  • Comprar
  • Vender
  • No comprometerse y esperar

Habrá momentos que nosotros mismos como operadores nos interese estar largos, cortos o fuera de mercado. Nuestro éxito en los mercados depende de tomar la decisión correcta en cada momento de mercado.

Así pues tenemos en un mercado tres tipos de operadores:

  • Algunos operadores que han decidido comprar. Es decir que tiene una posición larga el mercado en estos momentos. Compraron a un nivel de precios que ellos estimaron razonablemente barato.
  • Otros operadores que tiene una posición corta en el mercado en estos momentos. En otras palabras, han decidido vender a un nivel de precios que para ellos era caro.
  • Sólo nos resta aquellos operadores que han decidido esperar, es decir no se encuentran comprometidos con el mercado y se mantienen a la expectativa. Es posible que estén indecisos. También se pueden haber desesperado durante un rango y han cerrado su posición.

Si un mercado está en un área de soporte y los precios comienzan a fluctuar hacia arriba es porque muchos operadores han tomado posiciones largas; o lo que es lo mismo hay más demanda que oferta.

 

Ejemplo de soporte

Ejemplo de soporte en Bankia (Fuente: ProRealTime)

 

Imagínese ahora a estos operadores que compraron el área de soporte a la vez que muchos otros de sus colegas de profesión. Sin ninguna duda están totalmente satisfechos con la decisión tomada. Lo único que pueden lamentar en haber comprado más.

Así pues gran parte de estos operadores que se encuentran largos piensan lo siguiente:

  • Tenía razón, los precios suben. Si compró ahora más puede ser tarde. Los precios pueden girarse puesto que ya ha habido un impulso. En cuanto a los precios bajen compraré más. Esto va para arriba y la operación es redonda.

Efectivamente no se equivocan, el mercado ha dado un impulso al alza puede ser que se giren un momento próximo para iniciar una corrección. Aunque podemos intuir mediante herramientas de análisis técnico cuándo terminará el impulso, no les será rentable abrir una posición larga porque queda muy poco recorrido al alza.

En estas situaciones lo más conveniente es esperar a la corrección y volver a comprar en un nivel de precios más bajo con fines de participar en el próximo impulso. Por consiguiente pierden el interés por comprar en esos niveles; pero en cuanto los precios bajen, su interés se verá renovado.

Por otra parte tenemos a los operadores que han tomado una decisión equivocada. Aquellos que tienen una posición corta. Estos operadores están en el lado equivocado y al ver que entran en pérdidas comienzan a tener dudas y sospechas de que su análisis no ha sido el correcto. Mejor dicho, comienzan a ponerse nerviosos.

Cuanto más haya subido el mercado mayores pérdidas están asumiendo los operadores en corto y mayor será su frustración. Sienten miedo de cerrar la operación y materializar la pérdida. Se aferran a la esperanza de que los precios bajen y puedan cerrar la operación con una pérdida asumible.

Ahora imagínense lo que estarán pensando estos operadores:

  • Es increíble, como los precios suban más mi bróker me pedirá más garantías, el saldo en cuenta se me acabará pronto. Si cierro la operación en estos momentos deberé asumir una pérdida enorme. Por favor espero que el mercado baje pronto, así podré cerrar la operación sin una pérdida importante. Tan sólo quiero cerrar la operación, ya ni pido que sea rentable, me conformo con que el saldo no sea negativo.

Cómo se ha dicho, estos operadores tienen esperanza en que el mercado se gire y tienen miedo de cerrar la operación asumiendo pérdidas. Ya ni quieren ganar dinero, se conformarán con no perder.

Tan sólo nos queda el último grupo de operadores. Aquellos que no tienen posición ninguna en el mercado. ¿Qué pensarán estos operadores?:

  • Es que lo sabía. Sabía que el mercado iba a ir hacia arriba. No entiendo cómo no tome una posición larga, ahora ya es tarde. Si el mercado vuelve a bajar la tomaré. Maldita sea, se me ha escapado. La próxima no tendré dudas, abriré una posición compradora.

Como se puede ver estos operadores están también un poco enfadados porque se han perdido la subida debido a su indecisión o bien porque han cerrado la operación antes de tiempo.

El miedo a no atrapar una operación puede equipararse al miedo a tener pérdidas. Miedo y esperanza son los dos sentimientos básicos de todos los participantes del mercado.

Sea como fuere podemos determinar que los tres tipos de operadores tienen en su mente la misma idea:

  • En cuanto los precios bajen de nuevo, ¡compro!”

Entonces ahora nos preguntamos: ¿Qué pasará si los precios bajan de nuevo? Pues que la demanda será enorme. Todos los operadores tienen interés en comprar en ese nivel y por esto se creará un soporte.

Este interés se puede medir en el volumen de operaciones que se produce cuando los precios llegan a ese nivel.

Por otra parte tenemos a los operadores profesionales, estos manejan el mercado con sus grandes cuentas y pueden jugar con los sentimientos de la masa. Para romper dicho soporte deberán realizar compras grandes que absorban todo el volumen comprador de ese nivel. Por este motivo los soportes y resistencias se deben romper con un volumen que denote actividad.

Con la resistencias pasa exactamente lo mismo pero en sentido inverso. Todos los operadores (o la gran parte de ellos) tienen interés vendedor.

En cualquier caso, hay una cosa que debe quedar clara:

En esos niveles hay actividad de mercado y para ser superados debe haber un determinado volumen de contratación que contrarreste el interés de los participantes del mercado. Una ruptura de una directriz, un soporte o una resistencia con una vela estrecha y con poco volumen no es fiable.

Esta regla proporciona mejores resultados que el medir si los precios han superado un 1% o un 3% los niveles de soporte o resistencia.

Esto es un ejemplo de cómo el análisis técnico pretende utilizar la psicología del mercado para predecir la dirección de los precios. Todo está basado en las razones, intereses, sentimientos y expectativas que tienen los participantes del mercado.

¿Y por qué se produce el Pull Back?

Cuando un nivel de soporte y resistencia (o bien una línea de tendencia, puesto que hace las mismas funciones) se ha roto, habrá alguien equivocado y alguien contento.

 

Los cortos, por ejemplo, pueden estar contentos si se ha roto un soporte. Los largos estarán asustados y los indecisos, como siempre, enfadados y nerviosos porque se han perdido la jugada. Siempre habrá alguien en las tres posiciones.

Está claro que una vez el precio se ha alejado del nivel de soporte (o nivel de resistencia) todos los operadores pierden el interés por entrar al mercado. Todos deciden esperar a que los precios vuelvan a corregir. Todos piensan:

  • Cuando los precios vuelvan a subir (o a bajar), ¡compro! (o ¡vendo!)”.

Así pues, el impulso va perdiendo fuerza, se va acabando el interés y los operadores comienzan a cerrar sus posiciones para tomar beneficios. Los que estaban en el lado erróneo se mantienen en su mayor parte, porque no desean asumir pérdidas.

Los operadores profesionales compran y venden en determinados niveles que tienen establecidos. Aquellos niveles en los que hay mucha actividad. Estos operadores tienen grandes cuentas y con sus operaciones hacen que los precios fluctúen mucho, necesitan operar en niveles dónde haya interés por parte de la masa. Porque si no es así, no encuentran contrapartida suficiente.

Estando en una zona dónde no hay interés, el volumen comienza a descender y el impulso se agota. El mercado tiende a ir hacia dónde hay interés por parte de los participantes.

Cuando se rompe el nivel de soporte y resistencia los precios vuelven a ser atraídos hacia esa zona dónde hay interés, por eso se produce el Pull Back. Los precios vuelven de nuevo al nivel dónde hay un interés renovado y comienza la oleada de compras o ventas de verdad.

¿Entonces  por qué el mercado dibuja máximos y mínimo más altos o más bajos y define las tendencias?

Cuando hay mucho interés en tomar posiciones largas, pasa igual que el juego en el que falta una silla. El que se quede de pie cuando pare la música queda eliminado.

Todos los participantes quieren comprar o vender a toda costa y por ello adelantan sus precios para “no quedarse sin silla”. Es decir, no quedarse sin contrapartida. Es por esto que el mercado dibuja zonas con un interés de comprar o vender en niveles más altos o más bajos.

Los operadores prefieren pagar un poco más para conseguir los activos antes de que otro operador los deje sin contrapartida. No hay suficiente oferta para la mucha demanda o viceversa. Alguien se quedará fuera de mercado.

Las órdenes compradoras a precios superiores entran antes que las de precios más bajos. Por ejemplo, si existen un volumen de 10.000 títulos para cuando el precio está a 1,60. Hasta que no se agoten esos 10.000 títulos el precio no bajará a 1,59 y aquellos que desean comprar a 1,58 ni olerán el activo, por que el precio no llegará a ese nivel y se quedarán sin contrapartida.

Por consiguiente, los operadores ven que en el nivel 1,60 hay mucha demanda y deciden comprar a 1,61 para tener vendedor (no hay oferta a 1,60 suficiente para satisfacer la gran cantidad de demanda). Si esto lo piensan todos, y todos adelantan sus órdenes, al final el precio rebota en un nivel más alto que el anterior.

Después el mercado supera el máximo anterior, como consecuencia de la ráfaga de compras. Hasta que llega un punto en el que va perdiendo impulso y se produce la corrección (por los motivos descritos anteriormente). Cuando los precios retroceden comienza una nueva andanada de compras. Pero estas compras tratan de adelantarse y de nuevo se sucede los descrito en los párrafos anteriores.

Con las tendencias bajistas sucede exactamente lo mismo pero en sentido contrario. Son los vendedores los que tienen prisa y tratan de adelantarse para no quedarse sin contrapartida. Está claro que toda la demanda no puede satisfacer a la cantidad de oferta existente, por ello los operadores se adelantan intentando vender a precios más bajos.

Tras un impulso bajista, los operadores pierden el interés y deciden esperar a que el precio vuelva al nivel donde vendieron. Pero como existe una feroz competencia por vender y adelantan sus órdenes. Así pues, la actividad de ventas comienza en un nivel más bajo que el anterior. Los impulsos superan los mínimos como consecuencia de las ventas masivas.

Los canales de trading

Un canal corresponde a dos líneas paralelas entre las cuales se mueve el precio. Una de ellas es la línea de tendencia básica y la otra suele denominarse línea de canal. El operador, al detectar un canal, puede utilizar esa información tan valiosa que aporta en su propio beneficio. En esta sección vamos a ver cómo.

Si un canal se produce es porque los operadores tienen un consenso de precios uniforme. Al igual que hemos explicado como una tendencia se produce por una cuestión similar al juego de las sillas, en el cual todos los operadores compiten y quieren adelantarse, los canales se producen porque todos tienen en mente un recorrido del precio que forma su objetivo de ganancias.

Todos los operadores tratan de conseguir un porcentaje fijo de beneficios. Cuando se alcanza este nivel de precios, los operadores pierden el interés y dejan de operar en el mercado, muchos de ellos cierran sus operaciones y materializan sus ganancias.

El caso es que el impulso tiene el mismo recorrido que el impulso precedente. Al moverse el precio de forma uniforme, los máximos crecen a un ritmo constante y se produce una paralela a la línea de tendencia.

Un canal de trading en el mercado es un hecho más común de lo que se puede llegar a pensar. Sobre todo los canales laterales. Estos canales aparecen con mucha frecuencia y responden a unas fases muy importantes en el mercado.

Una vez aprendido a trazar líneas de tendencia, detectar y trazar una línea de canal resultará sencillo.

En una tendencia alcista (canales alcistas)

Lo primero que deberemos trazar es una línea de tendencia básica. Las líneas de tendencia ascendente se forman uniendo los mínimos que el precio va dejando tras de sí en el gráfico.

Posteriormente se trazará una línea paralela a la directriz de tendencia ascendente, uniendo esta vez los máximos del precio. Ambas líneas forman un canal alcista y se prolongan hacia la derecha del gráfico.

Canal alcista Amadeus

Canal alcista en la cotización de las acciones de Amadeus (Fuente: ProRealTime)

En una tendencia bajista (canales bajistas)

En este caso la línea de tendencia básica se produce uniendo los máximos, que serán sucesivamente más bajos y por lo tanto la directriz será descendente.

Tras identificar la línea de tendencia, se trazada una paralela que una los mínimos (también sucesivamente más bajos). Ambas líneas forman un canal bajista y se prolongan hacia la derecha el gráfico.

Canal bajista en la cotización de las acciones de Acciona (Fuente: ProRealTime)

En tendencia lateral (canales laterales o rangos)

En este caso se habla de ausencia de tendencia y el canal está formado por un soporte y una resistencia horizontales. Se habla de un canal lateral.

Posteriormente trataremos los canales laterales con mayor detalle por ser tan frecuentes en el mercado y representar una de las fases más importantes que existen.

Canal lateral CaixaBank

Canal lateral en la cotización de las acciones de CaixaBank (Fuente: ProRealTime)

Propiedades de los canales

Las mismas propiedades que se le pueden atribuir a la tendencia son extrapolables a los canales. Debido a que en cierto modo un canal es una tendencia, sólo que los impulsos son uniformes y dibujan una paralela que sirve de base (en canales bajistas) o techo (en canales alcistas).

Según la teoría del análisis técnico, cuanto más tiempo permanezca vigente una tendencia, más fiable será. Lo mismo puede decirse entonces de los canales.

Cuantas más veces se ponga a prueba un canal y no sea roto, más seguro y fiable será. Aunque deberemos estar también atentos al volumen de contratación existente en sus extremos.

Si por ejemplo se rompe la línea de tendencia, podríamos tomarlo como una primera señal de giro en el mercado. En caso de que se rompa la línea paralela que conforma el canal podrá ser considerado como una aceleración de la tendencia.

¿Cómo utilizar los canales?

Los canales aportan una información valiosa para hacer trading y pueden utilizarse de los siguientes modos.

Como soportes y resistencias

Normalmente el precio se mueve dentro del canal, es probable que cuando llegue a la línea de tendencia básica o la línea de canal (la paralela) el precio rebote y se mueva sentido contrario.

A la línea inferior se le suele llamar “línea de sobreventa”  y a  la superiorlínea de sobrecompra”. En otras palabras, si el precio atraviesa la línea inferior se considera la que está sobrevendido y si atraviesa la línea superior, se considerará que está sobrecomprado.

Un canal presupone uniformidad tanto en los impulsos y en las correcciones. Por consiguiente, los impulsos (alcistas o bajistas) se podrán prever, así como las correcciones del precio, si las líneas se prolongan hacia la derecha del gráfico.

Suelen ser bastante fiables, pero no debemos olvidar que más tarde o más temprano los canales pueden ser rotos o superados. Como ocurre con las tendencias, los soportes y las resistencias.

Es posible por lo tanto tomar posiciones largas en la base del canal (alcista o bajista), cuando se tenga una cierta seguridad que el precio está girando. Lo mismo ocurrirá en la parte superior del canal, sólo que será tomado para adoptar posiciones cortas. Ambas líneas que constituyen un canal pueden utilizarse para tomar beneficios en el corto plazo.

En el caso de que el canal sea alcista y nos encontremos en la línea de sobrecompra (línea superior), supondrá tomar una posición corta en contra de la tendencia principal. Esta operación se denomina “contratendencial” (o a contratendencia) y debe quedar reservada para operadores más agresivos.

En otros textos hemos tratado la importancia de seguir la tendencia y los riesgos de operar en contra de ella. Además de esto, las correcciones (movimientos contratendenciales) son menos importantes, más cortos, con menor volumen y más lentos que los impulsos a favor de la tendencia. El operar a contratendencia es por lo tanto una táctica peligrosa.

Lo importante de momento es saber identificar la base del canal como un soporte y el techo como una resistencia. Este es el primer uso que tienen los canales para hacer trading.

Para validar una aceleración de la tendencia (ruptura de la línea de canal)

Algunos operadores, al romper la línea de canal y considerar que existe una aceleración en la tendencia, toman posiciones en ese mismo sentido y apoyan este hecho como un refuerzo de la tendencia.

En este caso ya estamos operando una vez que el canal se ha roto, sin embargo ha sido superado por su línea paralela, no afecta a la tendencia.

Otros, por el contrario, prefieren prestar atención y esperar a que la aceleración se termine y el precio vuelva a la tendencia principal para tomar posiciones. Esta estrategia está basada en el principio de que una aceleración de tendencia constituye una sobrerreacción en el mercado y puede que no dure mucho tiempo.

Las sobrerreacciones son momentos puntuales provocados más bien por psicología de las masas que por unas condiciones estables y duraderas.

Debido a lo efímero de los sentimientos y emociones que llevan a sobrecomprar o sobrevender el mercado, se espera que el precio vuelva a estabilizarse y regrese a su tendencia principal.

Es importante pensar también en que una línea de tendencia demasiado inclinada no es sostenible en el tiempo. Aunque esto es relativo puesto que hay mercados en los que la tendencia es muy acelerada. No podemos considerar un ángulo único para decir cuando la tendencia es demasiado acelerada.

Como norma general, el análisis técnico toma como válida la inclinación de 45 grados. Sin embargo, esto depende del activo. Es una forma de indicar el equilibrio en el ritmo de subida o bajada.

En realidad, debe ser el propio operador y su experiencia en el mercado lo que le indicará si el activo está viviendo una aceleración importante e insostenible.

En el momento que se conoce el comportamiento de un mercado no cuesta mucho trabajo dilucidar esta cuestión y en cualquier caso la ruptura de la línea paralela en un canal puede ser un buen indicador para estos fines.

aceleración canal Masmóvil

Ejemplo de aceleración de tendencia y ruptura de la línea de canal en la cotización de las acciones de Masmóvil (el mercado sobrerreacciona para después volver a la directriz principal)

(Fuente: ProRealTime)

Ambos tipos de operativa pueden ser empleados cuando un canal se rompe en su línea paralela a la tendencia. La línea de canal puede ser la que le da soporte o resistencia, dependiendo si el canal es alcista o bajista.

Puede tratarse de un refuerzo de la tendencia, en caso de que esta se encuentre débil. En tal situación sería una buena señal para entrar a favor de la misma. No siempre se da el caso de una sobrerreacción. Conviene recordar esto.

Ruptura de la línea de tendencia

En este caso se trataría de tomarlo como una primera señal de un giro de mercado. Tal y como si de una directriz única (sin la línea paralela que da forma al canal) se tratase.

Las rupturas de la directriz de tendencia están consideradas como una de las primeras y más potentes señales de cambio en el sentido de los precios (cambio de tendencia).

Siempre hay que tener presente que, en un canal de trading, la línea de tendencia básica es la más importante. La línea paralela (línea de canal) puede o no puede estar presente, pero en caso de que se produzca y se forme un canal (cosa que no debemos desaprovechar) es menos fiable que la directriz de tendencia.

Mientras que la tendencia marca la dirección del precio, el canal indica tan sólo una (cierta) uniformidad de los impulsos. Lo dicho anteriormente para la ruptura de las tendencias es válido entonces en este apartado.

Localizar fracasos al intentar llegar a la línea (cualquiera de las dos líneas)

He aquí otra forma de utilizar los canales. Normalmente, tal y como hemos indicado, el precio se mueve dentro del canal, alcanzando las líneas de sobrecompra y sobreventa, actuando estas como soporte y resistencia (la línea de tendencia y línea de canal pueden actuar de uno u otro modo dependiendo de si el canal es alcista o bajista).

¿Qué pasa si el precio se gira antes de alcanzar cualquiera de las dos líneas? Si el precio se gira en un punto del canal que no sean sus extremos en principio puede significar dos cosas, dependiendo si el fracaso se ha producido en la línea de tendencia o la línea de canal (la paralela).

Si el fracaso corresponde a la línea de canal, podríamos tomarlo como un debilitamiento de la tendencia. En este caso, el precio ha intentado hacer un recorrido impulsivo. Sin embargo, el impulso ha perdido fuerza puesto que no ha alcanzado la línea de canal. El impulso es más débil que el anterior.

Al igual que en el caso anterior cuando la rompía y se consideraba una sobrerreacción del mercado, una aceleración de la tendencia; ahora supone un debilitamiento de la misma.

¿Es motivo para operar en esta situación? La respuesta también es muy relativa. Dependerá de las señales conjuntas que tengamos para decidir si el movimiento es fiable.

En un principio y basándonos en la premisa que no tenemos otra señal que indique un debilitamiento y el correspondiente fin de la tendencia, diremos que no. No es motivo para operar por ser esta una señal todavía muy endeble si no se apoya con otras señales.

No obstante, sí que constituye una información para estar atentos y tomarlo como una señal, que en conjunto con otras puede aportar validez y firmeza a la teoría de un posible cambio de tendencia. Las posibilidades de que la línea de tendencia sea rota aumentarán y por lo tanto, si el operador tiene pensamientos de tomar posición, deberá extremar las precauciones e incluso no arriesgarse hasta tener más seguridad.

Canal lateral roto BBVA

Ejemplo de un canal lateral roto en la cotización de las acciones de BBVA (obsérvese como no logra llegar previamente a la línea de resistencia)

(Fuente: ProRealTime)

Aunque sólo sea por lo dicho en el párrafo anterior, lo cual nos puede evitar más de un disgusto, los fracasos al intentar alcanzar la línea paralela (línea de canal) aportan una información importante.

Como norma general deberemos tomar esta señal como la primaria de que la tendencia puede ser rota y no operar cuando el precio retroceda y se apoye en la directriz de tendencia.

En otro orden de cosas, cuando sucede lo contrario y es la línea de tendencia lo que no alcanza, rebotando el precio antes de que llegue a la misma, podría interpretarse como una primera señal de aceleración de la tendencia.

En este caso sí que resulta interesante entrar a favor de la tendencia. En primer lugar porque aumentan las probabilidades de que la línea de canal (la línea paralela a la directriz de tendencia) sea superada, provocando una aceleración tendencial como se ha tratado anteriormente.

Tanto si el precio fracasa en su intento de llegar a las líneas de sobrecompra o sobreventa que actúan como soporte o resistencia constituye una señal primaria que debe poner alerta al operador.

La diferencia básica es si la línea no alcanzada es la directriz básica de tendencia o la línea de canal, puesto que según de cuál se trate se hablará de un posible giro de mercado o un refuerzo (aceleración de tendencia).

Las aceleraciones de tendencia suponen un impulso más fuerte de lo normal, si se detectan con tiempo suficiente, es decir en su fase incipiente, pueden ofrecer muy buenos beneficios al operador. En este caso puede ser muy útil esta información porque supone una señal en primerísima instancia.

¿Qué objetivo podemos marcar cuando un canal se rompe?

Las líneas de canal también tienen implicaciones de medida. En otras palabras, se pueden utilizar para marcar objetivos de trading. Esto ya lo hemos visto en el apartado anterior, en el cual hemos visto cómo los impulsos y las correcciones se pueden prever proyectando las líneas que dan forma a un canal.

Saber utilizar bien los canales supone saber (o mejor dicho, tener una previsión más acertada) dónde rebotará el precio y hasta dónde puede llegar. A pesar, de que:

  1. En ocasiones no es tan sencillo detectar los canales.
  2. Hay veces que el precio no se mueve en canal. Dicho de otra forma, no tiene uniformidad en los impulsos (en otros casos tan siquiera forma una tendencia limpia, aunque esto ya es más extraño).
  3. Los canales son una (buena) herramienta, pero no son infalibles. Nada en el análisis técnico es infalible.
  4. Es necesario tener experiencia para trabajar con todas estas herramientas, a pesar de su sencillez no significa que su práctica sea sencilla y mucho menos la operativa.

Dicho esto, cuando un canal es superado también es posible marcar una proyección de hasta dónde puede llegar el precio. Este hecho se produce por psicología del mercado, no se trata de ningún misterio exotérico.

Al comienzo de este texto se ha expuesto el por qué se forman los canales. Sin embargo no se ha hecho referencia que cuando un canal se rompe el mismo ancho de ese canal constituye un objetivo mínimo al cual el precio puede llegar.

En otras palabras, una vez el canal se ha roto, el precio puede recorrer una distancia igual al ancho del canal, en la dirección que se haya roto (alcista o bajista).

Canal bajista roto Telefónica

Ejemplo de un canal bajista que parece estar en proceso de ruptura en la cotización de las acciones de Telefónica (Fuente: ProRealTime)

El operador tan sólo debe medir el ancho del canal (mediante una perpendicular a ambas líneas que le dan forma) y proyectar esa distancia desde que se ha roto el canal. Esto supondrá un objetivo al que los precios llegarán. ¿Por qué motivo?

Los mercados financieros se mueven por psicología, esto se ha comentado varias veces a lo largo de este texto pero no nos cansaremos de repetirlo. Es decir, que cuando el precio se mueve en cualquier dirección y haciendo un patrón determinado (un soporte, una resistencia, una directriz de tendencia o un canal) es porque el mercado (como una gran masa de operadores) tiene esas expectativas.

Así pues, si sus expectativas cambian y piensan en lo contrario, el mercado se moverá con igual fuerza y recorrido, sólo que en sentido opuesto (lo que antes eran compras ahora son ventas y viceversa). Por lo tanto se moverá de forma simétrica.

Esta afirmación, a pesar de que pueda sonar un poco extraña y difícil de creer, es la base del estudio del precio y de todo el análisis técnico. La simetría en los mercados se utiliza mucho para detectar objetivos de trading. Esto lo veremos cuando estudiemos las figuras chartistas (patrones que se plasman en el gráfico).

Los canales laterales

Vamos a acabar la sección de los canales haciendo una mención especial a los canales laterales debido a su importancia y frecuencia en los mercados.

También llamados rangos de trading. Son canales en los cuales las líneas de sobrecompra y sobreventa son un soporte y una resistencia horizontal.

Son muy frecuentes en los procesos de acumulación y distribución, según las fases del mercado de la Teoría de Dow.

El precio se mueve entre estas dos líneas paralelas sin formar una tendencia clara. Hasta que el canal es roto y comienza el movimiento tendencial.

Una tercera parte del tiempo el mercado se mueve de forma lateral, dibujando un canal de este tipo. Esto quiere decir que son muy comunes y el saber detectarlos puede dar mucha ventaja para el operador.

Operar con un canal lateral es simplemente aprovechar los movimientos entre la línea de soporte y la línea de resistencia. No existe en este caso línea de tendencia básica ni línea de canal. Ambas líneas son igual de importantes.

Por lo demás, también es válido el marcar el ancho del canal y proyectarlo como objetivo de precios. Suele funcionar muy bien este sistema.

Así se producen las tendencias, los soportes, las resistencias y los Pull Backs y los canales (los canales son una variación de las líneas de tendencia. Presuponen una uniformidad en los impulsos). Es pura psicología del mercado bursátil.

Patrones chartistas

Anteriormente se ha reseñado que una tendencia se define como una sucesión de picos y valles. Consecuentemente con la Teoría de Dow y su principio de acción y reacción.

Cuando los picos y los valles (máximos y mínimos) son cada vez más altos, nos encontramos ante una tendencia alcista. En una tendencia bajista los máximos son más bajos que el anterior, al igual que los mínimos.

Ahora bien, hemos definido también un tipo de tendencia llamada “lateral”, en la cual los máximos y los mínimos se encontraban en los mismos niveles de precios; encerrando al mercado en un rango horizontal.

También se ha dicho que estas tendencias laterales o rangos se producen con mucha más frecuencia de la que se desea. Aproximadamente una tercera parte del tiempo, los mercados se mueven de esta forma.

Generalmente, estos movimientos pueden configurar una serie de patrones los cuales vamos a tratar, puesto que cada patrón responde a una forma diferente de pensar de las masas que operan en los mercados. Son un elemento importante del análisis técnico. Tienen implicaciones, tanto alcistas como bajistas y objetivos de recorrido potencial en los precios (mínimos).

Generalmente, los patrones gráficos (o chartistas) responden a un modelo de cambio de tendencia. Aunque existen patrones de continuación de la misma. Lo más importante es que el operador sepa detectarlos, sepa a qué responden exactamente y sepa qué implicaciones de precio pueden tener.

Los cambios en la tendencia no se suelen producir de forma brusca y rápida. Sobre todo, en tendencias primarias. En ocasiones sí que podremos ver en el mercado un giro en forma de “V” (lo cual también representa un tipo de patrón chartista de cambio), pero normalmente el cambio de tendencia requiere un tiempo para que el mercado pueda ir asumiendo su adaptación al nuevo paradigma. En otras palabras, se trata de acumulaciones o distribuciones, tal y como hemos definido en el tercer principio de la Teoría de Dow.

Estos patrones, por lo tanto, pueden anunciar un cambio de tendencia o un período de pausa y consolidación de la actual. Sin duda alguna, el saber analizar bien los patrones chartistas brindarán al operador grandes oportunidades de inversión y trading.

Incluso el propio cambio brusco también constituye un modelo chartista, sólo que se produce tan rápido que en ocasiones no da tiempo a identificarlo para operar el giro. Sin embarog tiene su explicación en base a la oferta y la demanda existente.

Como en todo el análisis técnico, los patrones gráficos corresponden a la psicología subyacente de las masas. No se trata de ningún misterio exotérico.

La importancia del volumen

Atendiendo al quinto principio de la Teoría de Dow (el volumen debe confirmar la tendencia), deberemos prestar atención a este importante indicador debido a que juega un papel de extremadamente decisivo en la formación y validación de patrones gráficos.

Si en realidad tenemos dudas sobre la rotura de un soporte, una resistencia, una directriz de tendencia o la propia formación de un patrón chartista, deberemos realizar un estudio del volumen. Este puede dar la clave si es fiable o no.

El mercado se mueve en función de las operaciones de compraventa de los títulos existentes. Por consiguiente, el volumen nos muestra la cantidad de transacciones que ha habido en el mercado durante un período temporal concreto (un día, una semana, una hora, etc.). Podemos intuir si ha habido intención de comprar o vender el valor por parte de operadores profesionales. Pero esto ya es un tema que dejaremos para otro apartado distinguido, debido a la alta importancia que tiene a la hora de operar, se merece un capítulo aparte.

Por lo pronto, baste decir para que el operador debe estar atento tanto al aumento de volumen como a la ausencia del mismo. Dado que el volumen no se mide en términos absolutos (la cantidad de operaciones sin más), sino que se mide en términos relativos (si aumenta o disminuye con respecto al volumen anterior).

Es un requisito importante que los patrones se confirmen con un incremento de volumen significativo. Al final de su formación, cada patrón debe superar una línea o directriz, esta ruptura debe ser validada con el aumento de volumen.

El volumen es tan importante que algunos lo llaman el “quinto dato”. Dicho de otro modo, una barra o una vela japonesa nos aportan cuatro datos:

  • Dónde abre el precio
  • Dónde cierra el precio
  • Dónde se produjo el máximo
  • Dónde se produjo el mínimo

El quinto dato que nos falta para analizar esta vela – o esta barra – es el volumen existente durante su configuración.

En la mayoría de gráficos, el volumen se muestra como un histograma debajo de los datos de precio.

Como hemos dicho, volveremos a este tema con más detenimiento en un capítulo posterior.

Lo que debemos considerar en los patrones chartistas

Para un mejor análisis, deberemos hacernos las siguientes preguntas y partir de las premisas que nos indiquen las respuestas, para dar una mayor validez, claridad y fiabilidad a los modelos chartistas.

¿Existía una tendencia anterior?

Para que se produzca un cambio de tendencia o una pausa en la misma, como es lógico, los precios deben estar inmersos en una tendencia previa, tanto alcista como bajista. Para cualquier patrón de cambio de tendencia, la premisa fundamental es que anteriormente haya existido una tendencia claramente identificable.

No se puede producir un patrón de cambio si no hay nada que cambiar. Para reconocer un patrón deberemos en primer lugar reconocer la tendencia previa.

¿Se ha roto la línea de tendencia previa?

También se ha explicado en el sexto principio de la Teoría de Dow que una tendencia sigue en vigor hasta que no de muestras de que ha sido rota. La ruptura o superación de la directriz de tendencia es una de las primeras señales a las que el operador debe estar atento.

La ruptura de una línea de tendencia no nos confirma necesariamente un cambio de la misma. Puede que se trate simplemente de una desaceleración de la tendencia y que se forme otra línea con menos verticalidad (lo que sería una menor velocidad en el movimiento de los precios). No obstante, es una de las señales primarias a las cuales deberemos prestar atención y que nos deben poner alerta.

La ruptura de una línea de tendencia es el primer síntoma de la formación de un modelo de cambio o patrón lateral. El cual se identificará más tarde.

¿Cómo de grande es el patrón chartista?

Cuando nos referimos a tamaño del patrón lo hacemos en ambos sentidos: en el vertical y el horizontal.

El tamaño vertical del patrón de cambio indica el rango en que los precios se mueven durante su formación. Cuanto mayor sea este rango, mayores implicaciones tiene. Los precios se moverán más ampliamente cuando el patrón concluya y comience la nueva tendencia. Dicho de otro modo, los precios tienen una mayor volatilidad. El objetivo al cual pueden llegar los precios es mayor.

En cuanto a su tamaño horizontal, nos indica el tiempo necesario para la formación y conclusión del patrón chartista. También tiene implicaciones, debido a que cuanto más tiempo se esté acumulando o distribuyendo papel en los mercados más potencial de recorrido tiene el precio.

Por lo tanto, mientras se forma un patrón gráfico deberemos estar atentos a qué rango presenta y cuánto tiempo tarda en construirse. Esto nos dará unas valiosas pistas sobre el objetivo potencial. En el análisis técnico todas las señales suman.

En este punto debemos exponer el principio de proporcionalidad de los patrones chartistas. Este principio indica que los movimientos de precios que dan forma a la figura chartista, a pesar de no se exactos, no deben producir grandes diferencias ni en precios ni den tiempo a la hora de formar sus máximos y mínimos.

Las figuras que conforman los patrones, están producidas por máximos y mínimos en los precios. Estos movimientos deben mantener cierta armonía y simetría. No quiere decir que sean calcados, pero deben guardar proporción.

¿Se trata de un patrón superior o inferior?

Llamamos patrón superior (de cambio de tendencia) a aquellos que se forman al final de una tendencia alcista, es decir, en un techo de mercado. Los patrones inferiores son los que se producen al final de una tendencia bajista.

Aunque los patrones que se suceden – ya sean superiores o inferiores - son básicamente los mismos, aunque inversos, existen diferencias sutiles entre uno y otro.

Por ejemplo, como norma general, los patrones superiores suelen ser de menor duración que los inferiores; también son más volátiles.

Para que un mercado suba debe haber previamente una acumulación y ello implica que debe ser alimentado con dinero. Para que baje, basta una mala notica que desate el miedo.

En la fase final de un mercado alcista, puede que se desarrolle un período de euforia que haga a los operadores a realizar compras excesivas, incluso a crédito. En los mercados bajistas, el miedo se torna en pánico, haciendo que el precio caiga en picado.

Generalmente, el mercado cae con más rapidez y violencia de lo que sube. Esto se explica por el sentimiento de la masa a la hora de deshacerse de un valor. En otras palabras, el pánico y la falta de liquidez producen las ventas. Muchos operadores que operan apalancados se quedan sin margen, otros están cargados de papel que han comprado a crédito y necesitan el dinero, etc.

Generalmente, los patrones de cambio superiores suelen ser más cortos y volátiles. El mercado está sobrecomprado y existen operadores dispuestos a seguir comprando. Por otra parte, tenemos a los profesionales distribuyendo. Pero al final se salda cuando los compradores descubren que entre sus manos tienen una patata caliente. El precio puede caer bruscamente en cualquier momento.

Los patrones inferiores requieren de una acumulación, necesitan que los operadores profesionales acaparen el papel y ello consume más tiempo. Los movimientos se suceden más lentos y menos volátiles. Siendo de este modo más fácil identificar y operar los patrones inferiores que los superiores.

La parte positiva de los patrones superiores (que se deberán operar en corto) es que las ganancias son mucho más rápidas.

Dicho esto, comenzamos a ver el primer patrón de precios. Uno de los más contundentes y fiables que existen: El Hombro – Cabeza – Hombro.

El Hombro – Cabeza – Hombro

Es mucha la literatura de análisis técnico que explica este patrón. Lo cierto es que se trata de uno de los que se dan con frecuencia en los mercados. Es también el que mayor confianza tienen los operadores.

 

En realidad, como todos los patrones que veremos, puede darse en la parte superior del mercado, produciendo un cambio de tendencia de alcista a bajista o bien puede suceder al contrario. En este último caso recibe el nombre de Hombro – Cabeza – Hombro invertido. Pero la formación y las implicaciones son las mismas, solo que en sentido contrario.

Explicaremos en primer lugar el Hombro – Cabeza – Hombro y después daremos algunas connotaciones sobre su formación invertida con fines de que el operador sepa detectarlo. ¿Cómo se forma el Hombro – Cabeza – Hombro?

Esquema hombro-cabeza-hombro

La tendencia previa

Imaginemos una tendencia alcista, con sus máximos y sus mínimos cada vez más altos. De repente, el precio pierde impulso y el nuevo máximo no supera al anterior, quedándose a la altura (más o menos) que el previo al anterior (es decir, el antepenúltimo máximo).

Esto emite una clara señal: ¡El mercado no es capaz de realizar un nuevo máximo! Está perdiendo impulso.

En esto consiste el patrón que estamos explicando. El mercado deja de comportarse como lo hacía, lo más probable es que esto responda a una fase de distribución de papel.

Esto se ve mejor de forma esquematizada, a su vez explicaremos detalladamente los movimientos de los precios.

El primer impulso

La subida inicial se produce con fuerte volumen, existen muchas compras en el mercado y esto es precisamente la oportunidad que tienen los operadores profesionales para comenzar a distribuir.

Los profesionales, debido a su gran volumen de operaciones, no distribuyen dónde y como quieren, deben darse las condiciones propicias. Es por esto que una fuerte demanda para ellos es el momento perfecto. Seguramente en las noticias se venía escuchando que el activo subiría hasta las nubes. Se ha provocado un sentimiento de euforia y codicia.

Existen matices, dependiendo como se lleve a cabo la campaña de distribución. Sin embargo, en la mayor parte de las ocasiones se repartirá casi todo el papel demandado y esto se verá porque el volumen es anormalmente alto. Es lo que se denomina un “clímax de compras”.

En otras ocasiones la distribución comienza más lentamente. Aún así, el volumen debe aumentar en esta primera subida. Se está gestando el hombro izquierdo.

La corrección posterior (formación del hombro izquierdo)

Tras esta fuerte demanda, contrarrestada por unas ventas profesionales (un alto volumen denota que los operadores profesionales están interviniendo), vendrá la correspondiente corrección (principio de acción y reacción). La corrección se debe desarrollar con un descenso de volumen, todavía nos encontramos en tendencia alcista.

Esto significa que los compradores anteriores…. ¡No venden! Se quedan con el papel. No hay oferta en el mercado a no ser que los profesionales quieran vender (y lo han hecho durante el impulso anterior, ¿quién le daba contrapartida a esta fuerte demanda sí no?)

La consecuencia es que el precio corrige como en cualquier tendencia alcista, con una disminución del volumen. Se ha dibujado el primer hombro, el izquierdo. El mercado, tras esta corrección, ha dibujado un mínimo que todavía es más alto que el anterior.

Ejemplo hombro-cabeza-hombro

Esto es un esquema de cómo se forman un Hombro - Cabeza Hombro. Vemos que en ocasiones el movimiento no es tan preciso. No obstante es válido siempre y cuando se cumpla el principio de proporcionalidad.

(Fuente: prorealtime.com)

El siguiente impulso (la gestación de la Cabeza)

Ahora comienza a dibujarse la Cabeza. Se produce otra oleada de compras, cuando el precio ha corregido y llegado a unos niveles aceptables. Estas compras también se producen con volumen, existe gente todavía interesada en comprar el valor (y otros interesados en distribuir).

Sin embargo, en la mayor parte de los casos, el reparto importante se ha producido en la subida anterior. En esta ocasión aumenta el volumen, pero no tanto como en el hombro izquierdo. Seguimos en tendencia alcista y los precios realizan un nuevo máximo, pero con un menor volumen…. Esto también constituye una señal.

La formación de la Cabeza

La cabeza se termina de imprimir en el gráfico cuando de nuevo se produce una corrección. Como es normal, la corrección viene acompañada de un descenso de volumen. La tendencia sigue siendo alcista y los operadores que han comprado no están dispuestos a vender, el precio deberá corregir para que aparezcan nuevas compras.

El mínimo de esta corrección puede ser más alto, igual o incluso ligeramente más bajo que el anterior (siempre y cuando se cumpla cierta proporcionalidad).

Desde luego, si el nuevo mínimo es más bajo, nos están dando una buena señal de un cambio de tendencia. Significa que el valor está más débil de lo imaginado, no quieren comprarlo a precios anteriores. Prefieren esperar a que baje un poquito más, esto es síntoma de que ya no hay tanta de demanda.

A estas alturas ya tenemos dibujado un hombro y la cabeza. Podemos trazar una línea que una ambos mínimos a la que llamaremos “neckline” o línea de cuello. Esta línea la prolongaremos hacia la derecha porque es la clave del patrón.

En esta fase el analista ya tiene identificadas varias señales que pueden indicarle un cambio de tendencia, a saber:

  • El volumen anormalmente alto en una de las subidas.
  • El descenso de volumen cuando el mercado realiza nuevos máximos.
  • Es posible que el nuevo mínimo se dibuje a la misma altura o incluso un poco más bajo que el anterior.

 

hombro-cabeza-hombro en construcción

Observemos cómo se está gestando un Hombro - Cabeza - Hombro en las acciones de la empresa italiana CNH Industrial

(Fuente: prorealtime.com)

 

El hombro derecho comienza a dibujarse

Tan sólo queda esperar a que el patrón se complete, que el precio confirme. Para ello primero deberá dibujarse el hombro derecho. Atención a este movimiento porque esto puede dar la clave.

El volumen de impulso alcista en este caso es mucho más bajo, es decir, ya no hay tanta demanda en el mercado, la han absorbido los operadores profesionales y han repartido papel a diestro y siniestro entre el público, que, alentado por la euforia y las buenas noticias, no paraban de comprar.

Ahora ya no hay nada que vender, se han satisfecho las necesidades de demanda (puede quedar una demanda residual, operadores que se encuentren bajistas y deseen cerrar la operación, etc.). Es probable que comiencen en este punto a aparecer malas noticias.

Lo más significativo es que al no haber suficiente demanda el mercado no logra establecer un máximo superior al anterior. Los precios se estancan a la altura del hombro izquierdo (el anterior) o en una zona similar (recordemos el principio de proporcionalidad). Los operadores que tienen la acción en sus manos comienzan a asustarse ante el hecho de que el mercado no sube lo suficiente y comienza a corregir.

La confirmación del patrón (se completa el hombro derecho y rompe la “neckline”)

Ahora llega el punto que estábamos esperando. Ante la decepción de los que han comprado (y probablemente de las malas noticias que comienzan a escucharse) de que el activo no logra subir, comienza el miedo. Los que antes compraban, ahora quieren vender. Los profesionales ya han hecho su trabajo, se han deshecho del activo. No hay nuevos compradores dispuestos a apoyar el activo y por eso no sube más (por lo menos no en una cantidad suficiente).

La inquietud y el miedo provocados producen una oleada de ventas, el precio comienza a caer, puede que no con mucho volumen al principio, porque no están en activo los grandes capitales de los operadores profesionales. Sin embargo, a medida que se acerca a la “neckline” el volumen aumenta… y aumenta… hasta tal punto que el miedo se transforma en pánico.

Es posible que los profesionales se guarden el último cartucho y saquen a la luz sus últimas ventas para que el precio descienda hasta romper la “neckline”. Porque la “neckline” debe ser rota con fuerte volumen.

Esto se debe a que en niveles de precio acordes con la “neckline” puede que exista demanda residual. En definitiva, es un punto crítico y en los puntos críticos suele (y debe) haber actividad de mercado. La oferta debe superar a la demanda y conseguir romper la línea de cuello.

Los operadores que pretenden comprar de nuevo a estos niveles son superados por la gran cantidad de oferta que, de repente, comienza a aparecer.

La jugada está clara: si el precio supera la “neckline”, cundirá el pánico y comenzarán las ventas compulsivas. ¿El resultado? Una caída descomunal en el precio.

Así es, el precio rompe la “neckline” (puede que de forma incluso intencionada por los profesionales que de nuevo comprarán cuando los precios caigan lo suficiente) y el patrón se ha confirmado.

El objetivo mínimo hasta dónde puede llegar el precio es, como se ha dicho, acorde a la volatilidad del rango entre la “línea de cuello” y la Cabeza.

 objetivo del hombro-cabeza-hombro

Ejemplo de cómo se mide el objetivo en un Hombro - Cabeza - Hombro

(Fuente: prorealtime.com)

Se debe trazar una línea vertical desde el máximo de la Cabeza hasta la neckline. Esta altura se debe proyectar desde el punto de ruptura de la neckline y tendremos el recorrido potencial mínimo del precio.

Esto es todo, este es el patrón de Hombro – Cabeza – Hombro. Deberemos mirar muchos gráficos y practicar para detectarlo. Porque no siempre se da de una forma tan perfecta como se muestra en los esquemas.

Los hombros pueden ser dobles, la cabeza puede que no se dibuje de un modo tan preciso y sea un poco más redondeada o más ancha. En fin, existen muchos matices. Es importante que se realice una práctica para saber detectarlos.

Siempre deberemos prestar atención al principio de proporcionalidad. Los hombros deben ser similares en altura, deben formarse más o menos en un mismo período temporal, etc.

Recordemos que este patrón debe suceder después de una tendencia alcista previa claramente identificable.

El Hombro Cabeza Hombro invertido

La figura del Hombro – Cabeza – Hombro invertida es la misma que la vista, solo que se trata de un modelo de cambio con implicaciones alcistas y es un patrón simétrico horizontal. Es decir, es una imagen de reflejo del Hombro – Cabeza -Hombro.

Es muy común verlo en los gráficos y representa una acumulación. Es un patrón de cambio potente y fiable. Además de esto, tal y cómo se ha comentado anteriormente, las figuras inferiores de cambio suelen ser más lentas y más grandes. Por lo tanto, el operador tendrá más tiempo para detectarlo y tomar decisiones.

Para evitar confusiones, explicaremos la formación con mayor detalle. Debido a que la secuencia de volumen en los movimientos es distinta. Además, al tratarse de un patrón con implicaciones alcistas, el volumen tiene una importancia más crítica (sobre todo en la identificación y la formación de la cabeza).

Recordemos que las acumulaciones necesitan una entrada de dinero considerable en los mercados. Es necesario que haya una mayor presión compradora.

En el caso de los movimientos de vuelta con implicaciones bajistas, los mercados suelen caer por su propio peso (basta la falta de demanda). No siendo necesaria tanta presión. Por este motivo los movimientos son más rápidos.

En la formación del hombro izquierdo

Al caer los precios, es necesario que sean detenidos con un alto volumen. Es decir, los precios terminarán con un volumen climático. Es lo que se conoce como el “clímax vendedor”.

Este clímax representa pánico, es entonces cuando los operadores profesionales aprovechan para encontrar contrapartida y comenzar a acumular. Generalmente las noticias serán desastrosas. Se oirá que el mercado se hunde.

A partir de entonces, comienza un movimiento alcista sin apenas volumen. Este movimiento es el primer rebote como consecuencia de las grandes compras realizadas y que anuncian el principio del final de la caída. Hemos completando el hombro izquierdo.

La formación de la cabeza

El volumen debe seguir aumentando cuando otra vez los precios caen. Sigue habiendo ventas y aunque aparezca contrapartida, todavía son muchas. Las noticias no son buenas y los profesionales no pueden tampoco comprar de golpe. Sus grandes cuentas les impiden realizar compras agresivas o su propia demanda dispararía los precios al alza.

El resultado es que los precios vuelven a caer y el volumen se incrementa. Se trata de un nuevo impulso bajista que supera el mínimo anterior, pero esta vez hay un matiz: ha comenzado a aparecer demanda. El volumen, a pesar de que aumenta, es inferior al que se ha producido en la formación del Hombro izquierdo.

Ahora es cuando viene una diferencia: El volumen de retroceso (alcista en este caso) de la formación de la cabeza debe aumentar. En otras palabras: la subida de la cabeza debe realizarse con volumen. Esto indica presión compradora.

En este punto, con un hombro y la cabeza dibujados, podremos trazar la correspondiente “neckline” uniendo los dos máximos.

La formación del hombro derecho

De nuevo viene una nueva caída, tras el movimiento alcista (con volumen) de la cabeza. Lo curioso es que se debe desarrollar con un volumen muy débil. Esto denotará que ya no existe oferta suficiente porque ha sido absorbida en su práctica totalidad.

Después de este movimiento (también llamado test, como veremos en una sección posterior), queda completar la formación del hombro derecho y la ruptura de la “neckline” para confirmar el patrón.

Este movimiento es clave: Debe sucederse con un aumento significativo de volumen a medida que el precio avanza hacia la zona de resistencia que viene marcada por la línea clavicular (la “neckline”), para terminar con una explosión de volumen en su ruptura.

Los objetivos mínimos de potencial recorrido se miden de igual forma que en la formación del Hombro - Cabeza - Hombro. La distancia desde la cabeza hasta la "neckline" proyectada desde la ruptura de la misma.

El volumen en los patrones inferiores es un ingrediente fundamental. Este patrón debe sucederse después de una clara tendencia bajista.

El análisis técnico no es magia, es psicología.

................CONTINUARÁ................

Un abrazo

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