Domingo 22 Julio 2018

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Análisis técnico: La Teoría de Dow

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Para invertir con éxito en un mercado es necesario saber analizarlo. ¿Pero por dónde empezar a estudiar análisis técnico? Sencillamente por observar sus orígenes y su filosofía…

…Esto lo encontraremos en la Teoría de Dow, una serie de principios que resumen todo el análisis técnico. Los indicadores y herramientas que se estudian en este campo tan sólo sirven para apoyar estos principios. Dow afirmaba que el mercado tiene tres tendencias y tres fases, las cuales vamos a ver con detenimiento. Conceptos tan importantes como la acumulación, la distribución, la participación pública y el volumen ya eran utilizados por Dow, constituyendo los cimientos del análisis técnico.  Un siglo más tarde, los analistas toman como eje principal todos los mencionados principios que Dow nos explica en su teoría.

 

 

¿Quién era Dow?

Charles Henry Dow fue un economista nacido en 1851 (Sterling, Connecticut). También fue periodista, cubriendo noticias económicas en diferentes periódicos.

 

 Charles Henry Dow

Charles Henry Dow

 

En la agencia de noticias Kierman conoció a un colega profesión que más tarde se convertiría en su socio, Edward David Jones. Ambos fundaron una agencia de consultores financieros junto con Charles Milford Bergstresser. La agencia se llamó Dow Jones & Company.

Dow también fue un el fundador del famoso periódico financiero The Wall Street Journal, junto con su socio Edward Jones. Poco después creó el índice bursátil Dow Jones Industrial Average (DJIA 30), del mismo modo que un índice para empresas de transporte. Hay que recordar que en aquella época el transporte principal era el ferrocarril.

 

 Dow Jones Industrial Average

El índice Dow Jones Industrial Average (DJIA 30)

(Fuente: ProRealtime)

 

Por si todo eso fuese poco, Dow fue el fundador de las bases del análisis técnico tal y como lo conocemos hoy día. Lo que llamamos “análisis técnico” tiene sus orígenes en los principios hoy vamos a tratar, los cuales fueron obra de Dow y juntos componen su teoría. Dicha teoría fue propuesta por primera vez en a principios del Siglo XX.

La Teoría de Dow todavía está considerada como la piedra angular en el estudio del análisis técnico. Este es el motivo por el cual un analista técnico debe conocerla y tenerla siempre presente.

Los índices bursátiles que Dow trajo a la luz, fueron considerados barómetros de la actividad del mercado y se convirtieron en una herramienta de vital importancia para los analistas, aunque esto ya fue años después de su muerte.

Dow, desgraciadamente, nunca dejó una obra escrita. Lo único que nos queda de él fueron una serie de artículos publicados en The Wall Street Journal. La teoría de Dow fue publicada en 1903 (por SA Nelson), un año después de su muerte. Fue una compilación de sus ensayos en un libro que se titulaba “El ABC de la especulación con valores”. Fue ahí cuando por primera vez se utilizó la “Teoría de Dow” como expresión para definir sus principios de análisis.

Los principios básicos de la teoría de la Dow

A continuación vamos a observar con detalle los 6 principios que integran la Teoría de Dow. Debes leerlos con atención porque este es el conocimiento básico que te ayudará a invertir con éxito.

 

Éxito en los mercados

  

Primer principio: Las medias lo descuentan todo

Los mercados financieros reflejan un en su precio todos los factores que afectan a la oferta y la demanda en general. Este es el motivo principal por el que los analistas técnicos se basan en el estudio de las gráficas. En el precio se encuentran reflejados todos los aconteceres, sus causas y sus consecuencias. Los gráficos son la principal herramienta de trabajo de un analista técnico.

El precio tiene en consideración todo lo que sucede, incluso antes de que suceda. El mercado es una gran masa de gente informada que actúa por expectativas. Antes de que suceda el hecho, el mercado puede ir descontándolo en su precio.

 

 Caída de la Libra

La cotización de la Libra contra el Dólar reflejó el referendúm celebrado en el que ganó el "Sí" al Brexit.

(Fuente: ProRealtime)

 

Con tan sólo diagnosticar la tendencia de las cotizaciones en un activo financiero podremos deducir que ha sucedido, que está sucediendo y que puede (probablemente) suceder en el futuro.

Cuando Dow habla de medidas se refiere a los índices bursátiles. Recordemos que el índice Dow Jones Industrial Average (DJIA 30), así como el índice de ferrocarriles que él mismo creó no son más que una simple media aritmética de las cotizaciones de los valores más representativos que cotizan en bolsa (no es un índice ponderado).

Repasemos lo visto, si en el precio de un activo se refleja todas sus causas, es decir todos los fundamentos que sustentan la oferta y demanda. Además un índice es una media de los activos principales que cotizan en un mercado. Únicamente con resolver la tendencia del índice bursátil podremos tener una idea de la situación del mercado general y en cierto modo de la economía (los mercados financieros son un indicador adelantado de la economía).

Por lo tanto la expresión “las medias descuentan todo” no es ni más ni menos que una forma de decir que las cotizaciones de los índices bursátiles Dow Jones están advirtiendo de lo sobrevenido, lo que ocurre y, para aquellos que sepan interpretar los gráficos, lo que probablemente puede acaecer.

Este principio también se puede aplicar a los gráficos de los activos tomados individualmente, el precio del activo descuenta los factores que le afectan. Todo está dibujado en un gráfico. Esto es el análisis técnico. Ni más ni menos.

Segundo principio: El mercado tiene tres tendencias

Como se indica en los posts que puedes encontrar al final de este artículo, una tendencia se define porque el mercado dibuja en el gráfico:

  1. En una tendencia alcista: Máximos ascendentes y mínimos también ascendentes. Cada máximo supera al anterior, los mínimos son cada vez más altos.
  2. En una tendencia bajista: Máximos descendentes y mínimos también descendentes. Cada mínimo es más bajo que el anterior, los máximos cada vez son más bajos.
  3. En una tendencia lateral: Máximos y mínimos iguales. No ascienden ni descienden. El mercado se mueve en un rango.

Dow definía una tendencia ascendente como:

Una situación en la que cada sucesiva recuperación cierra más alto que el nivel alto de la recuperación previa (máximo ascendente), y cada sucesivo nivel bajo de la recuperación también cierra más alto que el nivel bajo de la recuperación previa (mínimo ascendente)”.

Como podemos observar, Dow ya se ocupó definir las tendencias. Claro está que en una tendencia existen impulsos y retrocesos, son las leyes de acción y reacción. Dow tenía claro que estas leyes universales de acción y reacción se aplicaban a los mercados financieros igual que se aplica al resto del universo (leyes físicas).

  • Impulso (acción): Movimiento fuerte que le otorga el sentido a tendencia.
  • Retroceso (reacción): Movimiento más corto y menos violento. Es un "descanso" del el impulso.

Ambos movimientos forman una tendencia. Los impulsos deben ser mayores a las correcciones. Esto hará que el mercado haga máximos y mínimos cada vez más altos (o más bajos, si estamos ante una tendencia bajista).

 

Tendencias alcistas y bajistas

"Las tendencias alcistas son secuencias de máximos y mínimos cada vez más altos.

Por el contrario las tendencias bajistas forman máximos y mínimos cada vez más bajos"

 

Una vez visto que Dow fue la persona que estableció el concepto de tendencia y como la definía,  vamos a considerar como comparaba las tendencias con los movimientos del mar. Al igual que existen las mareas, las olas y las ondas del mar, existen tres tendencias en un mercado:

  1. La tendencia primaria
  2. La tendencia secundaria
  3. La tendencia menor (o terciaria)

Las mareas suben y bajan, esto provoca que las olas cada vez se introduzcan más en la playa si la marea está subiendo (o menos, si la marea está bajando). Podemos comparar la tendencia primaria con las mareas. El la tendencia estructural del mercado.

La tendencia primaria tiene una duración superior al año, son las grandes tendencias de fondo. En ocasiones duran bastante más de un año (pueden durar varios años). No obstante sabremos identificarla por su duración. Tal y cómo explicaremos, no hay ninguna regla escrita sobre la duración de una tendencia. Si una tendencia dura algo menos de un año habrá que aplicar el sentido común y ser flexibles con esta regla.

Por otra parte, la tendencia secundaria (o intermedia) es en sí misma las correcciones que se producen en la tendencia primaria y que forman parte de la misma (retrocesos de la tendencia primaria). Lo explicó mejor:

Tenemos una tendencia primaria, supongamos que es alcista. Según las leyes universales de acción y reacción (que también se aplican a los mercados financieros al igual que a todos los elementos universales) dicha tendencia primaria tendrá momentos de impulso y momentos de corrección.

A estas tendencias que forman los impulsos y las correcciones de la tendencia primaria se les denomina “tendencia secundaria”. Más bien hablamos de correcciones, porque al ser la tendencia primaria alcista, los impulsos de ésta se confunden con los que se producen en aquella.

Si la tendencia fuese bajista funcionaría igual, las correcciones (en este caso al alza) serían las que dan forma a la tendencia secundaria. Los impulsos a la baja de la tendencia secundaria se confundirían con los de la tendencia primaria, porque las dos tendencias van en el mismo sentido y una está integrada en la otra.

Así pues, la tendencia secundaria en realidad son los impulsos y correcciones que componen la tendencia primaria. Pero tan sólo se habla de ella en las correcciones (en el sentido opuesto de la misma).

Las tendencias secundarias suelen durar de tres semanas a tres meses y retroceden entre 1/3 y 2/3 del impulso anterior. Aunque con mayor frecuencia el retroceso es de un 50% del impulso anterior. Los repasamos todo porque es un concepto importante.

Las correcciones de la tendencia primaria (tendencia secundaria):

  1. Suelen durar de 3 semanas a 3 meses.
  2. Pueden corregir entre 1/3 y 2/3 del impulso anterior.
  3. Con mayor frecuencia la corrección es de un 50% del impulso.

Por último nos queda por ver la tendencia menor, que es la más corta. Son fluctuaciones de la tendencia secundaria o intermedia (si son correcciones de la tendencia intermedia se mueven en el mismo sentido que la tendencia primaria).

Suelen durar menos de tres semanas, aunque no hay ninguna regla que diga cuánto dura una tendencia (sea del grado que sea). Los parámetros temporales que se indican (mejor dicho que indicaba el propio Dow) son sólo unos baremos orientativos. Hay cierto margen, moderado y prudente, en el que el analista deberá aplicar el sentido común.

 

Ejemplo 3 tendencias en el Ibex 35

Se pueden observar las tres tendencias a las que se refiere el segundo principio de la Teoría de Dow en este gráfico del Ibex 35

(Fuente: ProRealTime)

 

En definitiva el mercado se mueve formando tres tendencias, una dentro de la otra. Si somos capaces de comprender esto bien (pero muy bien) y de detectarlas con eficacia, tendremos ganado mucho terreno a la hora de analizar mercados financieros e invertir dinero en ellos.

Tercer principio: Las tendencias principales tienen entre fases

Una vez vistas las tres tendencias que pueden darse en el mercado debemos investigar las fases de cada una de ellas, aunque Dow contempló estas fases para las tendencias primarias, debido a que en dichas tendencias estas fases se encuentran muy bien diferenciadas.

No hay duda que las fases que vamos a analizar se dan en todos los grados, funcionan mejor cuanto mayor sea el grado de la tendencia. 

Las tres fases del mercado, o de la tendencia (principalmente las primarias) es un concepto de gran importancia para comprender el funcionamiento de los movimientos de los precios (sin desmerecer los demás principios y en conjunción con los mismos).

 Primera fase: Acumulación

Esta fase representa la compra que realizan los inversores profesionales, ellos son los que tienen el poder de acumulación (capital y medios) y la mayoría de veces actúan de forma sindicada para ganar fuerza de acumulación.

Suponiendo que la tendencia anterior es bajista, el mercado llegará a un nivel de precios en el cual los inversores más avezados consideran apto para comenzar sus compras.

Comienza la campaña de compra, el mercado ya ha descontado todas las noticias desfavorables que provocaban la caída de la cotización. Las compras se hacen discretamente. Si todos los inversores profesionales (y sus grandes cuentas) entrasen de golpe en el mercado la acción se giraría bruscamente (en ocasiones el mercado se gira bruscamente, pero en tendencias primarias es más probable que previamente se produzca una fase acumulación).

Esta fase se caracteriza porque el mercado pasa de una tendencia claramente bajista a una fase lateral o dibuja un patrón de giro que los analistas técnicos conocen. El dinero inteligente (los profesionales) está comprando de forma secreta, se están retirando acciones del mercado y cuando la demanda aumente no habrá oferta suficiente para satisfacerla. Aprovechan que aún cunde el miedo y compran cuando todo el mundo vende. De esta manera el precio no se dispara, más bien se estabiliza.

En resumen, la primera fase de acumulación se caracteriza por una compra en grandes cantidades cuando el mercado se encuentra en un nivel de precios adecuado. El precio no sube porque existe oferta de fondo y la campaña se lleva a cabo muy bien planificada. Los operadores profesionales participan activamente en esta fase.

 

Acumulación

 

 

Segunda fase: Participación pública

Una vez que los operadores profesionales han acumulado todo el papel existente, el mercado está listo para subir. Las malas noticias que marcaron la bajada, y que probablemente seguían estando presentes en la mente de los inversores durante la fase de acumulación, comienzan a disiparse.

El ambiente se torna propicio para comprar. El cambio de las condiciones en el paradigma económico ya era conocido anteriormente por los profesionales, por ese motivo acumulaban mientras el resto de la masa (un mercado financiero se puede definir como una masa psicológica) vendía sus acciones (o el activo que fuese).

En este punto, recordemos, gran parte de los activos se hallan fuera del mercado, en manos de operadores profesionales. Han retirado oferta y la demanda comienza a aumentar. El público quiere participar en el mercado (en masa), las noticias. ¡No existe oferta en el mercado para la cantidad de demanda que comienza a surgir!

Los operadores profesionales han restringido la oferta flotante existente. El efecto es muy claro, y premeditado; los precios comienzan a subir. Aquí es donde se forma la verdadera tendencia, surge el primer impulso.

Como es lógico, este impulso contendrá su correspondiente corrección que como recordaremos puede ser de entre un tercio y dos tercios de dicho impulso (aunque lo más probable es que corrija la mitad). Pero, como también hemos visto, estas correcciones no alteran la tendencia primaria (los máximos y los mínimos siguen siendo más altos). Las correcciones forman la tendencia secundaria, que también tendrá sus correcciones menores (tendencia menor).

Ejemplo tendencia en DAX

Ejemplo de tendencia alcista en el índice DAX 30

(Fuente:ProRealTime)

Así se forma la fase de participación pública, a través de impulsos y retrocesos.

Tercera fase: Distribución

A medida que los precios suben y suben, como consecuencia de la participación pública en masa (fase anterior) y las noticias económicas son cada vez mejores,  el ambiente económico adquiere un cariz de optimismo desmesurado (algunos definen este sentimiento como codicia, en lugar de optimismo; no se equivocan). Todo el mundo comienza a hablar del mercado, aumenta el grado de especulación, los medios públicos hacen eco de que todo está mejor que nunca.

La gente quiere más y más, el precio parece imparable. Hasta se utiliza el crédito y el apalancamiento desmesurado para no dejar pasar esta oportunidad de ganar dinero.

Es en este momento, en que existe una demanda masiva, es cuando los profesionales deciden que ha llegado el momento de vender. Deben aprovechar la coyuntura y deshacer sus carteras, o después será tarde. Pueden obtener contrapartida a precios altos sin que sus ventas tan grandes hagan que el mercado se desplome. Es un momento en el que hay demanda para cubrir la gran cantidad de oferta que va a ponerse en marcha.

Por consiguiente, comienza la fase de distribución. Soltar el papel que todavía tienen acumulado a manos de la masa. Ahora o nunca.

Al igual que en la primera fase de acumulación, esta fase debe ser del todo discreta, ellos saben que una vez se deshagan del activo el precio comenzará a bajar por sobreoferta en el mercado. Ellos tienen buenos analistas, contactos con los medios públicos y todas las herramientas necesarias para manipular (en el sentido legal) el precio del activo.

No se trata de una manipulación del activo, manipulan a la masa. Al público. Juegan con su miedo y su codicia. Sus campañas de compra y de venta están diseñadas con la precisión de un reloj suizo. El mercado ha llegado a unos niveles de precios aceptables y es rentable la venta de sus activos en cartera. Además existe contrapartida. El mercado hace un patrón de giro, puede ser un rango lateral o una figura de vuelta conocida.

Una vez que han distribuido el activo sucede lo mismo que en la segunda fase, pero en sentido inverso. Existe una gran cantidad de papel en el mercado (oferta) y suele venir acompañado de una falta de demanda debido a que nos encontramos al final del ciclo y los medios de comunicación, que hasta hace bien poco publicaban buenas noticias, abjuran lo publicado. El paradigma económico ha cambiado, los profesionales sabían que esto iba a suceder antes de que se hiciese pública la situación.

La consecuencia es una tendencia bajista claramente marcada. Además con pánico incluido. Es la misma fase de participación pública solo que en sentido contrario.

Tras la caída, el juego vuelve a empezar. Así funcionan los mercados financieros desde su existencia.

 Las tres fases de la Teoría de Dow

Ejemplo de las tres fases explicadas en el cuarto principio de la Teoría de Dow en un gráfico de cotización de la acción de Técnicas Reunidas

(Fuente: ProRealTime)

Cuarto principio: Las medias deben confirmarse entre ellas

Cuando hablamos de medias, en este contexto, nos estamos refiriendo a los índices bursátiles. Los índices fueron creados por Dow calculando una media aritmética de la cotización de los valores más representativos de un mercado financiero.

En la época en la que Dow dio a luz su teoría existían tan sólo dos índices (establecidos por él mismo). Dow se refería a la media Industrial (el famoso Dow Jones Industrial Average) y a la media de Ferrocarriles (un índice hoy extinto).

En la actualidad existen un mayor número de índices bursátiles, incluso en un mismo mercado. No obstante, el espíritu de este principio sigue vigente: La confirmación de las señales mediante mercados correlacionados.

En realidad Dow quería decir con esto que las medias debieran dar la misma señal. Los índices por lo tanto deben confirmarse entre ellos. No quiere decir que la señales de confirmación se den al mismo tiempo, pero si en un intervalo de tiempo prudente.

Trasladando este principio nuestros días podemos adaptarlo a los gráficos del activo y los gráficos del índice, a distintos índices sectoriales, etc. Así pues, tendremos una potente señal si los índices del mercado confirman y no ofrecen señales contradictorias.

Un ejemplo puede ser la confirmación los índices bursátiles de los mercados europeos con el Eurostoxx 50. O bien la cotización de una acción y la situación general del mercado a través de su índice correspondiente.

Confirmación de las medias en la Teoría de Dow

Quinto principio: El volumen debe confirma la tendencia

El volumen se categoriza como uno de los principales factores para confirmar señales. No deja de ser un factor secundario, supeditado a lo que nos indica el precio como factor principal. Sin embargo su importancia es notable.

Dow lo tenía bien claro, el volumen es un potente factor de confirmación. En una tendencia alcista, el volumen debe incrementarse con cada impulso. Esto indica que hay intención, puede ser de compra o de venta, pero hay intención; hay participación pública en los impulsos. Por lo tanto, los impulsos son consecuentes con las intenciones de la masa.

Si el volumen aumenta en los impulsos, debe disminuir en las correcciones. Esto confirma las intenciones del mercado. El volumen indica actividad, si aumenta la actividad con los impulsos nos indica que hay buena predisposición en ese movimiento. Tomando esto en sentido contrario, una corrección con un descenso de volumen denota que no hay predisposición, tan sólo es una reacción como consecuencia natural al impulso.

 

Confirmación volumen en Ibex 35

Ejemplo del incremento de volumen en el impulso al alza en el Ibex 35 y descenso durante la corrección. El volumen confirma el movimiento alcista como impulso y la caída de mercado como una corrección.

(Fuente: ProRealTime)

El estudio del volumen va mucho más allá, es un tema muy extenso debido a su gran importancia. En las acumulaciones y las distribuciones juega un papel importante. Podríamos dedicar muchas páginas al estudio del volumen.

 

Existe un estilo de operativa bursátil que se basa únicamente en la observación y análisis del precio y del volumen (Volume Spread Analysis – VSA).

Estudio del volumen

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Sexto principio: Se presume que una tendencia está en vigor hasta que da señales definitivas que ha retrocedido.

Al igual que una persona es inocente hasta que se demuestra lo contrario, las tendencias siguen activas hasta que no se demuestre que se han roto. Esto quiere decirnos además que no podemos anticipar acontecimientos hasta tener la confirmación.

¿Cómo se rompe la tendencia?

Si una tendencia se define como una secuencia de máximos y mínimos más altos (tendencia alcista) o más bajos (tendencia bajista), es de suponer que cuando deje de realizar dicha secuencia habrá terminado la tendencia.

La máxima de este principio nos dice que la tendencia está en vigor mientras el mercado se comporte así. Lo más probable es que la tendencia continúe, hasta que se confirme su ruptura. Tan sólo podremos hablar de un giro de mercado cuando la secuencia de máximos y mínimos se altere. Mientras tanto, a todos los efectos la tendencia sigue funcionando.

A pesar de que existen herramientas técnicas que nos pueden advertir de un cambio de tendencia, incluyendo las directrices de tendencia, soportes y resistencias. La confirmación principal es la ruptura de la secuencia de máximos y mínimos. Una de las críticas a este principio de la Teoría de Dow es que cuando se llegue a confirmar habremos perdido entre un 20% a un 25% del recorrido potencial. Por este motivo se utilizan herramientas para anticipar esta "verdadera" confirmación.

 

Ruptura de tendencia

Gráfico de Société Générale

El mercado rompe la secuencia y realiza un máximo inferior al anterior, después el mercado cae haciendo un mínimo más bajo. Esto supone un verdadero cambio de tendencia. se puede observar también que este movimiento se ha producido como consecuencia de una distribución.

(Fuente: ProRealTime)

 

Hasta que la tendencia no se rompa debemos presuponer que estamos una corrección. La violación de la línea de directriz de tendencia, un soporte o una resistencia pueden ser una buena señal primaria; sin embargo tienen que darse los siguientes escenarios para confirmar que la tendencia se ha roto:

  1. En una tendencia alcista el mercado hace un máximo más alto y después rompe el mínimo anterior. Esto se conoce como “buena oscilación”.
  2. En tendencia bajista una “buena oscilación” viene dada por el hecho haber superado el mínimo más bajo y en el retroceso (alcista) rompe el máximo anterior, produciendo un máximo más alto.
  3. En una tendencia alcista, cuando el mercado no es capaz de superar el máximo anterior y seguidamente cae superando el mínimo. Este movimiento es conocido como “mala oscilación”.
  4. Una “mala oscilación” en un mercado bajista viene dada cuando el mercado no es capaz de caer por debajo del mínimo anterior para después subir marcando nuevos máximos.

Observemos esta frase formulada por Dow en uno de sus artículos con atención:

“Los registros de operaciones muestran que, en muchos casos, cuando un valor llega lo más (impulso alcista) alto, a continuación tiene un moderado descenso (retroceso), y luego vuelve a subir hasta aproximarse a las cifras más altas. Si después de un movimiento tal, la cotización vuelve a retroceder, probablemente bajará una cierta distancia”.

Esta frase describe el patrón gráfico de doble techo, se da cuando el máximo no logra superar el máximo anterior (vuelve a subir hasta aproximarse a cifras más altas), al volver a retroceder es probable que si produzca un cambio de tendencia. Por lo tanto el primer indicio de la ruptura de una tendencia alcista la imposibilidad de que se produzca un máximo más alto que el anterior.  Se rompe la secuencia de máximos ascendentes. Esto representaría una "mala oscilación".

 

Malas oscilaciones y ruptura de directrices de tendencia en Bayer

Gráfica de Bayer

Se pueden observar en las flechas como el mercado no es capaz de superar (ni al alza ni a la baja) el máximo/mínimo anterior y posteriormente se produce un giro de mercado. La primera señal de giro la obtenemos por esta "mala oscilación", la segunda señal por la ruptura de la directriz de tendencia. Sin embargo la verdadera señal es la alteración de la secuencia de máximos y mínimos.

Conclusiones

Estos son los principios que dan forma a la Teoría de Dow. No tan sólo deben ser aprendidos, deben ser interiorizados y tenerlos siempre presente a la hora de analizar un gráfico. Sobre ellos descansan todas las herramientas que dan sentido al análisis técnico.

En realidad un operador podría perfectamente analizar un mercado y mantener una operativa de inversión utilizando tan sólo estos principios. No obstante han ido surgiendo indicadores que nos ayudan a realizar esta labor. Nos ponen alerta y pueden servirnos de apoyo.

El error viene dado cuando se utilizan dichos indicadores como eje principal y olvidamos la Teoría de Dow en el análisis técnico.

Esta es la filosofía, el espíritu, si se comprende bien se habrá dado un paso importante para invertir y tradear cualquier mercado financiero. Te animo a que vuelvas a repasarlos una y otra vez, todos los matices que puedas captar sobre esta base son pocos. Teniéndolos en mente podrás desarrollar tus análisis con una perspectiva diferente.

Bienvenido a la inversión profesional, que gran legado nos dejó Charles Henry Dow.

José Miguel Bastida España

 

 

 

 

 

 

 

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