Domingo 22 Julio 2018

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¿Qué es un Plan de Pensiones? (Manual de Planes y Fondos de Pensiones)

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En este Manual de Planes y Fondos de Pensiones trata de responder a las preguntas más básicas que puede hacerse cualquier persona que pretenda ahorrar con vistas a su jubilación y tenga interés en saber más sobre qué es realmente un Plan de Pensiones y cómo funciona.

 

 

José Miguel Bastida

El asunto de las pensiones está cobrando relevancia social en nuestros días. Esto se debe a la falta de confianza en el sistema público por parte de los ciudadanos, sumado a la discrepancia en las voluntades y la ausencia de acuerdos desde las esferas políticas para ofrecer una solución.

Asuntos tales como la subida de las prestaciones y la vinculación o no con los índices de inflación, el incremento del gasto público y la presión desde Bruselas para cumplir con los objetivos de déficit presupuestario, la inversión de la pirámide poblacional, etc., están hoy sobre la mesa de debate.

Ante los problemas estructurales que tiene el sistema de pensiones públicas, muchas personas están decidiendo constituir un ahorro privado que les garantice un complemento a su prestación por jubilación, de esta forma no verán mermada su capacidad económica cuando llegue el momento de abandonar la vida laboral. Por manual este motivo, desde fepix.com, hemos creído conveniente realizar un manual sobre los Planes de Pensiones en el que se explica de un modo claro y directo todos los entresijos de estos productos de ahorro tan importantes para nuestro futuro.

Para contratar un producto financiero, primero de todo debemos saber bien qué es y cómo funciona, cómo podemos maniobrar y qué derechos y obligaciones tenemos. Con los Planes de Pensiones no es distinto.

Manual planes de pensiones

¿Qué es un Plan de Pensiones?

Un Plan de Pensiones (en adelante PP) se define como un producto financiero de ahorro orientado a la jubilación. Este ahorro define una serie de derechos económicos que tienen las personas que voluntariamente los suscriban (o a cuyo favor se constituyan).

Los derechos económicos no son ni más ni menos que la posibilidad de percibir prestaciones económicas cuando se den los casos de la jubilación, supervivencia, incapacidad permanente, dependencia y fallecimiento.

Esto ya nos ofrece la primera clave: Es un sistema de ahorro privado. Sin embargo, tiene sus diferencias con otro tipo de ahorro. Esta diferencia viene dada por el destino que se le da a este dinero: La jubilación y otras contingencias de carácter económico-social que puedan suceder. Por este motivo, los PP son regulados por un tipo de legislación específica y se encuentran bajo la supervisión de las autoridades financieras.

Esta legislación, trata de separarlos del resto de productos financieros y darle otro tipo de protección debido a su importancia social. Las entidades financieras que comercializan planes de pensiones (o gestionan Fondos de Pensiones) deben tener una autorización. Para obtenerla, deben cumplir con unos requisitos específicos y la Dirección General de Seguros y Fondos de Pensiones se encarga de velar por que efectivamente se cumplan.

Los PP se asemejan más a un seguro que a otro tipo de producto financiero. Son un producto financiero de ahorro.

Cabe la pena resaltar que la diferencia existente entre un producto de inversión y un producto de ahorro es el riesgo que se asume. Los primeros tienen como objetivo el rentabilizar el capital y para ello es necesario asumir una serie de riesgos (controlados), mientras que los productos de ahorro están enfocados para gestionar el capital, ir acumulando (constituyendo) con un riesgo mínimo (también se puede escoger el nivel de riesgo, existen diversas categorías).

Qué son los planes de pensiones

Por ello, la legislación de los PP (Ley de Planes y Fondos de Pensiones y el Reglamento que la desarrolla), es diferente a la del resto de productos financieros. El modelo de gestión de nuestro capital tiene un enfoque distinto. El término ahorro está relacionado con el efectivo o productos financieros de mayor seguridad.

La solidez y la fiabilidad de estos productos es superior a la de cualquier otro. Están sometidos a controles muy estrictos sobre la gestión de patrimonios. Posteriormente trataremos las cuestiones que impone la legislación en cuanto al grado de diversificación de los activos y riesgos que pueden asumir los planes de pensiones.

El objetivo es ir construyendo a lo largo de nuestra vida laboral activa un patrimonio, poco a poco. Un ahorro que únicamente podremos percibir cuando se de la jubilación u otros supuestos de los anteriormente mencionados. Es como si se estuviese pagando un seguro que cubra nuestra jubilación. Sólo que en lugar de pagar una prima periódicamente y recibir una indemnización, se constituye un que se revalorizará con el paso del tiempo.

Son de carácter privado, es decir, no tienen nada que ver con las pensiones públicas que el ahorrador pueda llegar percibir y además son complementarios con estas. Esto significa que no están reñidos y ni mucho menos son sustitutivos de las pensiones públicas u otras percepciones de la Seguridad Social a las que se tenga derecho. Es posible cobrar de las dos fuentes cuando llegue la jubilación o alguna otra contingencia (desempleo, incapacidad, etc.).

La razón de ser de los Planes de Pensiones

Los PP se erigen en nuestro país como un modelo de ahorro de previsión para mantener los ingresos y nivel de vida en la etapa vital de jubilación; o si surge alguna contingencia de las previstas, puesto que el sistema de pensiones públicas no garantiza que se mantengan los mismos recursos que la persona tenía durante su vida laboral activa.

Los ciudadanos no pierden el derecho a su pensión pública. Sin embargo, esta no puede resultar ser todo lo cuantiosa que se desee. Haciendo que el ciudadano pierda poder adquisitivo.

Existe un problema estructural con las pensiones públicas: El envejecimiento progresivo de la población y la falta de natalidad. ¿Qué consecuencias trae todo esto?

Ante la falta de natalidad y una esperanza de vida mayor, la población activa será menor que los jubilados. Por lo tanto, el esfuerzo económico para mantenerlos será tremendo. A esto hay que sumarle la cada vez más tardía incorporación de los jóvenes al mundo laboral, los problemas de desempleo y el incremento del gasto público.

El sistema público de pensiones se basa en que la población activa, a través de sus cotizaciones, mantienen el sistema de pensiones. Es decir, la población activa financia las prestaciones necesarias. Se trata de un sistema de reparto.

Posteriormente, estas personas en activo percibirán prestaciones cuando llegue su etapa de jubilación. Las prestaciones que recibirán deben guardar una relación directa con las cantidades aportadas al sistema público y al periodo de cotizaciones efectuadas. Esto se debe al principio de proporcionalidad contributiva.

Aquellas personas que no hayan contribuido al sistema también pueden acceder a unas prestaciones mínimas, en su modalidad no contributiva. Se trata del principio de universalidad y está destinado a no dejar que nadie se pueda quedar sin cubrir sus necesidades más básicas.

Y aquí llegamos a uno de los puntos que mayores problemas está planteando en cuanto al sistema de pensiones español. Se trata del principio de suficiencia de prestaciones y expone que la cuantía de las mismas debe ser suficiente para asegurar las necesidades protegidas. ¿De verdad, dadas las circunstancias y la tendencia demográfica y económica, este sistema es sostenible?

El “Libro Blanco” de las Pensiones que publicó la Comisión Europea el 6 de febrero de 2012 comienza diciendo:

“El envejecimiento de la población es un reto importante para los sistemas de pensiones en todos los Estados miembros de la Unión Europea. A menos que las mujeres y los hombres – ya que viven más tiempo – también prolonguen su vida laboral y ahorren más con vistas a la jubilación, no es posible garantizar unas pensiones adecuadas, ya que el necesario incremento del gasto sería insostenible”.

No obstante, el sistema público de pensiones está protegido por el artículo 41 de la Constitución española. El problema reside en mantener este derecho, es decir, la cuantía económica de las prestaciones. El no incrementar la brecha entre el salario y la prestación. El sistema depende de la pirámide poblacional.

pensiones públicas

En definitiva, el sistema de pensiones públicas, como mínimo, se está poniendo en tela de juicio y está perdiendo confianza. Este sistema está destinado a evitar la pobreza. Sin embargo, no garantiza que no se produzca una brecha importante entre la cuantía del salario y la prestación por jubilación.

Es necesario complementarlo con un ahorro privado para que la brecha se elimine, o por lo menos se reduzca lo máximo posible. Los poderes públicos son conscientes de ello y por este motivo incentivan fiscalmente este tipo de ahorro (posteriormente veremos la fiscalidad). Esta es la razón de ser de los Planes de Pensiones.

¿Cuáles son las características principales de los Planes de Pensiones?

Vistas las cuestiones previas, repasemos las características y principios por los que se rigen los PP:

  • Son un producto diseñado para constituir un ahorro a largo plazo, principalmente enfocado a la jubilación. Esto marca la diferencia en el tratamiento legal que tienen estos productos.
  • Ofrecen una serie de ventajas fiscales que veremos posteriormente. Especialmente en la fase de las aportaciones.
  • Los PP deben garantizar el acceso como partícipe de un plan a cualquier persona física que reúna las condiciones de vinculación o de capacidad de contratación. Deben cumplir el principio de no discriminación.
  • Se instrumentan mediante sistemas financieros o actuariales de capitalización, en contra del sistema de pensiones públicas que es un sistema de reparto. Las prestaciones se ajustan al cálculo del sistema llevado a cabo y están basadas en las aportaciones hechas.
  • Las aportaciones son irrevocables. No es posible retirarlas hasta que no se tenga derecho a la prestación. Son productos totalmente ilíquidos. Esto significa que la hucha creada a través de las aportaciones no se puede romper para sacar el dinero hasta que realmente se den las circunstancias previstas en la Ley y se pase a ser beneficiario del PP. Las aportaciones más su correspondiente revalorización se denominan “derechos consolidados”.
  • Es posible traspasar nuestros derechos consolidados de un PP a otro, ya sean planes de la misma sociedad gestora u otra distinta. Los traspasos entre planes no deben tener ningún coste, ni económico ni fiscal, para el partícipe. El plazo máximo para que las sociedades gestoras realicen el traspaso entre planes es de 7 días.
  • Los PP deben instrumentarse obligatoriamente en un Fondo de Pensiones. En breve veremos la diferencia entre ambos términos.
  • Los PP cubren, al menos, las contingencias de jubilación, fallecimiento e invalidez. También se ofrecen coberturas adicionales, como desempleo de larga duración o enfermedad grave.
  • La prestación por jubilación se percibe, o bien de una vez (en forma de capital), o mediante el pago de una renta (puede ser vitalicia o financiera). También puede elegirse la percepción de las prestaciones mediante una combinación de ambas modalidades. El partícipe (ahora beneficiario) elige el modo de cobrar su prestación.

Características planes de pensiones

¿Existen otras alternativas a los Planes de Pensiones?

Existen otros productos financieros que cumplen la misma función que los PP, cada uno de ellos tiene sus ventajas e inconvenientes. Así como su fiscalidad. El ahorrador debe escoger el que mejor se adapte a sus circunstancias personales. No hay uno mejor que otro, dependerá de las condiciones de cada persona.

Además de los PP, los productos financieros encaminados a un ahorro con previsión a la jubilación son los siguientes:

  • Seguros de vida individuales: Existe pólizas en los seguros de vida que permiten beneficiar al asegurado en vida, complementando la jubilación (seguro de ahorro o supervivencia).
  • Planes de Previsión Asegurados (PPA): Son productos con unas características muy similares a lo PP. Sin embargo, no están instrumentados en fondos de pensiones. Están integrados en una póliza de seguro en la cual el contribuyente es el tomador, el asegurado y el beneficiario. Las contingencias cubiertas son la jubilación, la invalidez permanente, el fallecimiento y la dependencia. Tienen una rentabilidad garantizada.
  • Planes Individuales de Ahorro Sistemático (PIAS): Son una modalidad de seguro cuyo objetivo es conseguir una renta vitalicia a raíz de los recursos aportados durante su vigencia. Al igual que los PP, tienen una serie de ventajas fiscales. La cantidad máxima invertible en este tipo de productos es de 8.000 € anuales. Pueden ser rescatados en el momento que se precise, teniendo de este modo una mayor liquidez que sus primos hermanos los PP.
  • Mutualidades de previsión social: Se trata de entidades aseguradoras cuya principal característica es que los asegurados son al mismo tiempo socios mutualistas. Las coberturas son en esencia las ya vistas para las contingencias de previsión social que cubren los otros tipos de productos.

Como se puede observar, todos los productos enfocados a este objetivo son derivados del contrato de seguro. Los PP no son ajenos a esto y se encuentran bajo la supervisión de la Dirección General de Seguros y Fondos de Pensiones. Este organismo es al que se deberá dirigir el partícipe de un PP para realizar cualquier tipo de reclamación o queja. Es la autoridad financiera que vela por que cumplan con la legislación vigente.

¿Qué sujetos participan en un Plan de Pensiones?

Los elementos personales de todo PP son los siguientes:

  1. El promotor: Tiene tal consideración cualquier empresa, sociedad, entidad, corporación o sindicato que promueva su creación o que participe en su desenvolvimiento.
  2. Los partícipes: Tienen esta consideración las personas físicas en cuyo interés se crea el plan, con independencia de que realicen o no aportaciones.
  3. Los beneficiarios: Entendiéndose por tales las personas físicas con derecho a la percepción de prestaciones, hayan sido o no partícipes.

¿Cuántos tipos de Planes de Pensiones existen?

La primera clasificación de los PP está definida por la vinculación que existe entre los sujetos que participan en el mismo. Así pues, se deben encuadrar forzosamente en una de las siguientes modalidades:

  • Sistema de empleo: Corresponde a los planes cuyo promotor es una empresa, sociedad, corporación o entidad y cuyos partícipes sean los empleados de estas.
  • Sistema asociado: Corresponde a planes cuyo promotor sea cualquier asociación o sindicato, siendo los partícipes sus asociados, miembros o afiliados.
  • Sistema individual: Corresponde a los planes cuyo promotor es una entidad de carácter financiero y sus partícipes es cualquier persona física.

Los PP individuales son aquellos que normalmente suscribimos. Puede acceder cualquier persona, de igual modo que se accede a una cuenta corriente, un seguro o cualquier otro producto financiero. No obstante, existen otras modalidades. Por ejemplo, una empresa puede promover un PP para sus trabajadores y realizar contribuciones a favor de ellos (como parte del salario pactado), en este caso sería un plan de sistema de empleo.

Tipos de planes de pensiones

Los promotores de los planes de pensiones individuales son los bancos, cajas de ahorros, cooperativas de crédito, entidades aseguradoras, entidades gestoras de fondos de pensiones, empresas de servicios de inversión, etc. En síntesis, son empresas de carácter financiero inscritas en los registros del Ministerio de Economía, el Banco de España o la Comisión Nacional del Mercado de Valores.

Existen otra clasificación de los PP, en función de las obligaciones estipuladas:

  • Planes de aportación definida: En estos planes está predeterminada la cuantía de las aportaciones a realizar por parte del partícipe (o la contribución de los promotores en el sistema de empleo). Las prestaciones futuras no están ni garantizadas ni definidas. La prestación viene determinada por el conjunto de las aportaciones y la revalorización de las mismas.
  • Planes de prestación definida: En este tipo de planes sí que está definida la cuantía a la cual el beneficiario tiene derecho a percibir. El partícipe conoce la fórmula para calcular la prestación futura, por lo tanto, el importe de las aportaciones será variable y vendrá determinado por el valor de la prestación.
  • Planes mixtos: En este tipo de planes se define tanto la cuantía de la aportación cómo la cuantía de la prestación.

Como último punto, conviene resaltar que existen Planes de Pensiones Garantizados. Este tipo de plan ofrecen una garantía mínima de revalorización. En ocasiones tan sólo se ofrece como garantía el capital invertido. Este tipo de planes se encuadran en los de aportación definida. A pesar de ofrecer una garantía, dicha garantía es independiente, suele ser contratada con una entidad ajena al plan.

¿Qué son los Fondos de Pensiones?

A menudo, Planes de Pensiones y Fondos de Pensiones son confundidos. No obstante, utilizar ambos términos de manera indistinta es un error. Son dos cosas diferentes.

Los planes de pensiones son un producto de ahorro que se constituye de forma voluntaria, tal y como hemos comentado. Sin embargo, este ahorro debe ser gestionado para obtener una rentabilidad. Como mínimo, para que el dinero ahorrado no pierda valor por el efecto de la inflación. Para dar cumplimiento a esto, los PP se integran en Fondos de Pensiones.

En otras palabras, un Plan de Pensiones se debe instrumentar por imperativo en un Fondo de Pensiones. Son dos conceptos distintos, pero están íntimamente ligados; tanto que uno no puede subsistir sin el otro.

El plan de pensiones define unas reglas de constitución y funcionamiento específicas. Mientras que el fondo de pensiones es como una “bolsa” en el cual van a parar diversos planes de pensiones.

El artículo 2 de la Ley de Planes y Fondos de Pensiones los describe de tal forma:

“los Fondos de Pensiones son patrimonios creados al exclusivo objeto de dar cumplimiento a Planes de Pensiones cuya gestión, custodia y control se realizarán de acuerdo con la presente Ley”.

Por ejemplo, si nosotros suscribimos un PP, nuestras aportaciones mensuales al final van a parar a un Fondo de Pensiones junto con todas las aportaciones de todos los ahorradores de dicho plan, más otros planes de similares características. Un Fondo de Pensiones recoge el dinero de uno o varios planes y lo gestiona según los parámetros que exige la Ley.

Bajo otro punto de vista: un Fondo de Pensiones puede comercializarse a través de diversos Planes de Pensiones. Cada Plan de Pensiones es distinto, tiene unas comisiones distintas, un funcionamiento interno distinto, un promotor distinto, etc. Pero todos ellos se integran en un mismo fondo; un patrimonio común que es gestionado según una política y estrategia concreta.

Un fondo es una entidad que no tiene personalidad jurídica propia, se relaciona con el exterior a través de una sociedad gestora que trabaja en conjunto con una entidad depositaria.

Existe varios tipos de Fondos de pensiones, los PP del sistema de empleo se integran en Fondos de Pensiones de empleo. Por otra parte, los PP del sistema individual se integran en Fondos de Pensiones personales.

Fondos de Pensiones

Otra forma de clasificar a los Fondos de Pensiones es en función del proceso de inversión que desarrolla. De esta forma tenemos:

  • Fondos de Pensiones cerrados: Estos fondos están destinados a instrumentar exclusivamente los PP adscritos al mismo, mediante la inversión de los recursos de dichos planes de pensiones.
  • Fondos de Pensiones abiertos: Además de instrumentar uno o varios planes adscritos a él, puede (mediante una autorización administrativa previa) invertir los recursos de otros Fondos de Pensiones de su misma categoría (veremos las categorías en un apartado posterior).

¿Cómo se crean los Planes de Pensiones?

Para constituir un PP hay que seguir unos pasos previos exigidos por la Ley de Planes y Fondos de Pensiones.

El primero de ellos es elaborar un proyecto de plan, con las especificaciones legalmente establecidas. El promotor (persona interesada en crear el plan de pensiones) es el que se encarga de esta tarea previa.

Tras este paso, se recabará un dictamen actuario sobre la suficiencia del sistema financiero y actuarial en el que se pretende basar el plan. Toca hacer números, estadísticas, estudios demográficos, económicos, riesgos a cubrir y demás previsiones. De esto se encargan los actuarios. Para los casos de los planes de aportación definida no es necesario realizar este paso.

Una vez se hayan realizado los números por parte del actuario, se constituirá una comisión promotora del plan de pensiones con los potenciales partícipes. En los planes individuales esta comisión la asume directamente la propia entidad promotora. Para los planes de empleo, la comisión debe estar constituida por representantes del promotor (la empresa) y de los partícipes (los trabajadores).

La comisión promotora es la encargada de presentar el proyecto del plan, con su dictamen actuario, ante el Fondo de Pensiones en el cual se pretenda adscribir. Si se cumplen todos los requisitos previstos en la Ley, el Fondo de Pensiones admitirá el proyecto como un nuevo plan de pensiones.

Para terminar, se constituye una comisión de control, que se encarga de supervisar el funcionamiento del PP recientemente admitido.

De esta forma se crea un PP, tan sólo faltaría captar partícipes y que empiecen a realizar aportaciones.

CONTINUARÁ AMPLIÁNDOSE…. No dejéis de visitar fepix.com.

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