Viernes 13 Diciembre 2019

FEPIX.com. Aprenda toda la verdad sobre los mercados financieros. 

Introducción al análisis fundamental para invertir en Bolsa

Ratio: 5 / 5

Inicio activadoInicio activadoInicio activadoInicio activadoInicio activado
 

Una de las claves para invertir en bolsa de una forma eficaz es conocer los factores que influyen en la formación del precio del activo. De esto se ocupa el análisis fundamental.

Para diseñar una estrategia de inversión, a un plazo superior a lo que se podría considerar el estilo de swing trading, debemos tener presentes qué factores pueden afectar al precio del activo en el que decidimos invertir. Aspectos tales como el crecimiento económico, la inflación, los tipos de interés, los tipos de cambio y la política internacional son algunos ejemplos.

 

 

Dentro estos factores podemos considerar dos tipos: los factores intrínsecos y los factores extrínsecos.

Los factores intrínsecos son aquellas inherentes al propio activo. Entre otros podríamos nombrar al volumen, frecuencia de contratación, rentabilidad, precios anteriores, estados contables de la empresa, márgenes de beneficios, políticas de gestión empresarial, etc.

Los factores extrínsecos se encuentran fuera del activo, es más pueden encontrarse fuera del mismo mercado en el que cotiza. Estos factores son de tipo económico social y político.

Vamos a conocer estos factores.

Análisis fundamental para invertir

La coyuntura económica

Siempre se ha dicho que la bolsa actúa como termómetro de la situación económica. La verdad que es un buen indicador, sin embargo sólo se utiliza como un instrumento para analizar las expectativas que tienen los grandes inversores con respecto a la economía.

Los precios de la bolsa suelen anticiparse tanto una recuperación económica, así como a un declive o recesión económica. Esto se explica por el fenómeno del Fait accompli de André Kostolany. También el primer principio integrador de la Teoría de Dow explica que los precios descuentan las expectativas de los inversores.

Cuando miramos a la evolución de bolsa, lo que en realidad estamos viendo son las expectativas de los inversores con respecto al comportamiento de la economía.

¿Por qué la bolsa va bien en periodos de expansión económica? Esto fácil explicar, cuando la economía va viento en popa, las familias tienen más dinero para ahorrar e invertir; también para gastar. Al aumentar el gasto, las empresas también incrementan su volumen de facturación por consiguiente también tiene más beneficios y reparten mayores dividendos.

Dicho otro modo aumenta el gasto y aumenta  el ahorro destinado a la inversión. Haciendo que haya una mayor demanda de acciones que a su vez pertenecen a empresas más rentables.

En períodos de recesión económica sucede exactamente lo contrario, aumenta la tasa de paro, la capacidad de ahorro las familias se ve mermada (o anulada directamente), las empresas ingresan menos, etc. Por consiguiente el dinero disponible para invertir se reduce.

Si en períodos de expansión aumenta el gasto y la inversión, en períodos recesivos se reducen.

Análisis fundamental, expansión y recesión

Todo esto sin olvidarnos de un factor muy importante y que nunca podemos olvidar como inversores: la psicología de los inversores.

La psicología influye de una forma asombrosa los precios de la bolsa. Haciendo que en épocas de expansión exista una buena predisposición para invertir y asumir riesgos. Cosa que no es así sino todo lo contrario en épocas de recesión, caracterizadas por que los inversores tienen una mayor aversión al riesgo y el dinero también se canaliza hacia otros activos más defensivos o simplemente se deja en liquidez  (el que se consigue ahorrar).

En una situación expansiva, las empresas también tienden a emitir más acciones porque saben que dichas acciones tendrán más demanda. Sin embargo en épocas de recesión las empresas prefieren emitir bonos, obligaciones, pagarés y otros activos de renta fija. Aún sabiendo que este tipo de emisiones deben competir con la Deuda del Estado.

En síntesis, la financiación empresarial es más fácil en épocas de expansión económica y difícil en fase de recesiva. ¿Qué supone esto? Ni más ni menos que en épocas de recesión el mercado de valores cumple menos su función de instrumento para canalizar la financiación empresarial.

Existen indicadores de coyuntura económica que debemos saber interpretar para hacernos una idea de en qué parte del ciclo económico nos encontramos. El Producto Interior Bruto (PIB) es uno de ellos, y es el más utilizado por los analistas.

El PIB representa la producción total de bienes y servicios que una determinada economía ha producido en un período de tiempo.

Normalmente el PIB se mide en porcentaje y lo que muestra ese porcentaje es la tasa de crecimiento con respecto a la cifra anterior. Suele publicarse trimestralmente.

El porcentaje de crecimiento debe ser positivo, la economía está pensada para que crezca. Si las tasas de crecimiento son muy grandes en períodos cortos de tiempo, podríamos afirmar que se trata de un crecimiento que no es sostenible y producirá inflación y otros desajustes. Lo ideal es que sea un crecimiento adecuado y constante.

Si por el contrario el crecimiento es negativo durante dos trimestres consecutivos es síntoma de recesión. Habrá que estar atentos a su evolución (aumentos o sus reducciones de la tasa de crecimiento).

Los tipos de interés, el mercado monetario y la renta fija

Existe una dependencia entre la bolsa de valores y de otros activos financieros. Principalmente porque existe competencia entre ellos. En realidad el mundo la inversión es altamente competitivo, todas las empresas, todos los países y todo el mundo compite por captar capital y financiación. Por ello se ven obligados a ofrecer rentabilidades, mayor liquidez, menor riesgo, o algún tipo de atractivo para los inversores.

Si los tipos de interés son elevados, los valores de renta fija también tendrán que ofrecer una buena rentabilidad. En este escenario el inversor preferirá estos activos de que tienen menor riesgo que la renta variable.

Si los valores de renta fija además tienen un vencimiento cercano (en torno a un año), permite al inversor tener además una liquidez prácticamente inmediata. Los activos de renta fija con vencimiento inferior a 18 meses se consideran activos monetarios, debido a su alta liquidez. Y se además pueden tener una garantía por el Estado u otra empresa de reconocida solvencia, entonces el nivel de competencia con las acciones aumenta enormemente.

Por esto se dice que la renta fija tiene una correlación inversa con la renta variable. En momentos de altos tipos de interés las bolsas tienden a bajar. Esto se debe a lo comentado anteriormente en cuanto a la competencia.

Por el contrario si los tipos de interés son bajos, los inversores preferirán otras alternativas de inversión que les proporcionen unas rentabilidades extraordinarias a los tipos de interés. Aunque para ello tengan que asumir un mayor riesgo (tampoco excesivo, simplemente algo más de riesgo).

Análisis fundamental, tipos de interés

Si por ejemplo, las Letras del Tesoro están al 2%, los inversores querrán unos dividendos por las acciones en torno al 5% para compensar el mayor riesgo que suponen las acciones con respecto a la Deuda Pública. Recordemos que las acciones no tienen vencimiento y las Letras del Tesoro devuelven el principal a un plazo inferior al año.

Algunos analistas utilizan como referencia la rentabilidad a del bono de los Estados Unidos a diez años. Si esta mentalidad se sitúa en el 4,5%, la renta variable tiene una seria competencia. En Europa se toma como referencia el Bund o Bono alemán a diez años.

Como norma general, las subidas de tipos de interés tienen un efecto negativo en las acciones. No solamente por lo que se ha explicado anteriormente, que ya es un motivo más que suficiente. También se debe a que el precio del dinero es más alto y esto supone que los costes financieros también sean más altos, reduciendo los beneficios de las empresas y los dividendos a aportar.

Esta cuestión tiene un mayor impacto en aquellas empresas con menores recursos propios (capital y reservas) y que dependan en mayor medida de proveedores y acreedores externos.

En otro sentido, también influye en que el público inversor se endeuda menos debido a que endeudarse es más caro con unos tipos de interés mayores. Esto supone que el dinero que tienen disponible será utilizado para otros fines y no lo destinarán a ahorro e inversión. Reduciendo de este modo la demanda de acciones.

Existe un mecanismo de crédito al mercado bursátil. Para financiar operaciones se acude al mercado monetario, una bajada de tipos de interés incentiva el mecanismo de crédito y por ello aumentaría la demanda de acciones.

La política monetaria

Anticipar los movimientos de los bancos centrales y vigilar la evolución de la masa monetaria (la variable M3 es la cantidad de dinero que existe en circulación en la economía, incluye el dinero en efectivo y los depósitos bancarios) nos ayudará mucho para determinar la situación económica y los tipos de interés.

Las autoridades monetarias (todas las que hay en el mundo) intentan controlan la estabilidad de los precios. Es decir, mantener estable la inflación.

Un aumento de la masa monetaria y bajos tipos de interés incentiva la inflación. El objetivo de estas medidas es fomentar el gasto, inyectando dinero en la economía. Las políticas monetarias tratan de apoyar a la economía, inyectando liquidez en períodos de recesión para fomentar el gasto y aumentar la inflación.

Lo mismo sucede en sentido contrario, cuando se suben los tipos de interés y se drena dinero se pretende reducir el gasto para bajar la inflación. Cuando la economía se sobrecalienta y la inflación se dispara,  es necesario tomar estas medidas para enfriar la economía y reducir la inflación.

En un mundo tan interconectado es necesario seguir las decisiones de política monetaria que toman las distintas autoridades mundiales, porque en mayor o menor medida afectarán. Esto lo veremos con más detalle posteriormente.

El objetivo del Banco Central Europeo (BCE) está en consonancia con el de los otros bancos centrales internacionales: Mantener la inflación en niveles cercanos al 2%, pero sin que llegue a tocar esta cota.

Análisis fundamental, la política monetaria

Se considera que este nivel de crecimiento de los precios (2%) es el adecuado para que sirva de estímulo a la economía y a su vez tenerlo todo bajo control. El problema reside que la economía es un ente dinámico y las políticas monetarias tardan un tiempo en surtir efectos.

La inflación

La inflación se puede definir como un proceso o de subida de precios constante y “controlado”. Puede ser por múltiples motivos, tanto políticos sociales, climatológicos que producen menores cosechas, etc. La inflación es el conector de la realidad con el panorama económico.

El indicador más común para medir la inflación en España es el Índice de Precios al Consumo (IPC) y lo publica mensualmente el Instituto Nacional de Estadística. También se representa como un porcentaje de variación con respecto a los niveles de precios anteriores.

Un escenario inflacionista prolongado, con altas tasas de crecimiento de precios puede desalentar el ahorro. ¿Para qué vamos a ahorrar si el dinero cada vez vale menos?

También afecta mucho a las inversiones. Fundamentalmente a las de renta fija. Si obtenemos una rentabilidad por un Bono del Estado de un 3% cuando la inflación está al 1,5%. La rentabilidad real que obtenemos es de un 1,5% (se resta a la rentabilidad obtenida la inflación para calcular la rentabilidad real).

Pero peor sería si la inflación sube durante algún punto y se sitúa en un 3%. En este caso la rentabilidad real es de un 0%. Toda la rentabilidad obtenida en nuestra inversión en el bono a 10 años se ha evaporado por la inflación. Esto es lo que se conoce como el riesgo de inflación.

Análisis fundamental, la inflación

Siempre podemos vender el bono en el mercado secundario de renta fija. Pero ese bono tendrá un precio inferior, como consecuencia de la subida inflacionaria. Ahora los inversores exigirán unas tasas superiores en nuevos bonos salidos a subasta y nuestro bono bajará de precio. Así funciona la renta fija.

La inflación afecta más a las inversiones (de renta fija) a largo y medio plazo, cuanto mayor sea la duración del Bono más sensible es a los cambios inflacionarios. Cabe recordar que la rentabilidad en este tipo de inversiones, así como su duración de la inversión, está fijada de antemano.

A medio y largo plazo la inversión en acciones (valores de renta variable) nos permite tener más controlado el efecto de la inflación. La renta variable no es tan sensible como la renta fija al efecto de la inflación.

Tiene su lógica, las acciones son partes del capital de una empresa. O dicho de otro modo nos conceden la propiedad de una parte proporcional de la empresa. No son deuda como la renta fija.

Las empresas crecen al mismo tiempo que crece la inflación. Puede que de un modo no exactamente matemático, pero en definitiva la empresa está constituida por una serie de activos reales (inmuebles, maquinaria, etc.). Esto garantiza que las acciones no se deprecian con la inflación. Más bien sucede lo contrario, en épocas inflacionarias la bolsa tiende a subir.

Parte de esta subida es consecuencia de que los inversores huyen de la renta fija (su principal competidor), de este modo el dinero se canaliza hacia la renta variable porque ofrece una mayor protección contra las subidas inflacionarias. Este es el funcionamiento en general.

Pero cuidado, unas tasas altas de inflación harán a los bancos centrales a subir también los tipos de interés y ya hemos visto la consecuencia de estas medidas. Así pues también deberemos vigilar de cerca la evolución de la inflación.

Lo contrario a la inflación, un proceso deflacionista, es más complicado porque no es posible defenderse de algún modo. Se produce una paralización de la economía con el consiguiente efecto contagio a todos los activos.

Los beneficios empresariales

Los beneficios empresariales definen el valor de una acción, por lo menos en teoría. Si el valor de una acción se define como una parte proporcional de una empresa, cuantos más beneficios tenga la empresa mayor rentabilidad por dividendo podrá tener y mayor será la valoración de sus acciones.

Aunque la bolsa funciona más bien por previsiones y expectativas (véase el post que trata sobre el fenómeno del Fait accompli). Esto quiere decir que lo que de verdad importa en la bolsa son las previsiones de beneficios futuros. Los beneficios pasados simplemente son la única forma que tenemos para evaluar la compañía, en concreto habrá que ver si genera beneficios de una forma constante y sostenida.

La conclusión es muy simple: Todo aquello que pueda afectar a los beneficios de una compañía es relevante para apreciar las acciones.

Ahora bien, debemos diferenciar los factores internos de la propia compañía (intrínsecos) de aquellos externos, como se ha comentado al inicio de este artículo.

Vamos a nombrar algunos factores intrínsecos a modo de ejemplo:

  • Cifra de ventas.
  • Márgenes de negocio.
  • Política de amortizaciones.
  • Gestión financiera.
  • Gestión de sus existencias.
  • Estrategia de crecimiento.
  • Niveles de deuda.
  • Negocios en el exterior.
  • Fondos propios.
  • Currículum y prestigio de los administradores.

La mayoría de estos factores se pueden analizar atendiendo a sus estados contables (balance, cuenta de resultados, memoria, etc.) los cuales debemos saber interpretar (aunque tampoco seamos expertos contables).

Warren Buffett comentó que es necesario analizar las cuentas de una empresa sin necesidad a llegar a ver extrañas ecuaciones de estas en las que aparecen letras griegas. Es así, debemos interpretar bien sus cuentas debido a que “la contabilidad es el idioma de los negocios”, pero no por ello debemos volvernos locos con esto.

Análisis fundamental, los beneficios empresariales

El estudio de los datos particulares de una empresa es tarea del análisis fundamental. Aquí estamos tratando de ofrecer una introducción con otros factores fundamentales ajenos a la propia compañía, también es una parte de este tipo de análisis.

Estos factores externos también se deben tener en cuenta. Vamos a nombrar algunos que pueden influir en los beneficios empresariales:

  • La evolución mundial de la economía.
  • Las huelgas.
  • Los costes de producción en un determinado país.
  • La evolución de las tasas de cambio de la divisa.
  • La incertidumbre, tensión e inestabilidad política.
  • El entorno del sector (las cinco fuerzas que definió Porter).
  • Los cambios de gobierno que impliquen nuevas políticas fiscales, presupuestarias o económicas.
  • El entorno competitivo.
  • Nuevas leyes o cambios regulatorios.

Las bolsas internacionales y la economía mundial

Es un hecho que existe interdependencia mundial en las economías nacionales. La creación de la Unión Europea es sólo un ejemplo de ello. También da nuevas tecnologías de la comunicación e información influyen notablemente.

Todo esto facilita los movimientos de capitales a escala mundial y provoca que todas las bolsas estén íntimamente relacionadas. Sobre todo las bolsas de Estados Unidos definen los movimientos del resto de plazas mundiales.

Una crisis en Wall Street puede influir en las bolsas europeas, si se enfría el crecimiento económico de los países emergentes se desestabiliza el precio del crudo y baja la inflación, una crisis en la unión europea influye en las demás bolsas, etc. Toda la economía funciona cómo los engranajes de un motor.

Análisis fundamental, economía

 

"Los mercados bursátiles reaccionan de igual modo a las causas económicas que les son comunes. Los fenómenos económicos cada vez son más universales."

 

Análisis fundamental, mercados interconectados

También es verdad que se puede contemplar la inversión un país en función de su situación interna (su política, su divisa y las expectativas de su mercado entre otras cosas). Independientemente de que el afecte en mayor o menor medida la situación global.

Con esto se pretende expresar que los fenómenos económicos mundiales tienen incidencia, aún así cada economía conserva su parcela de independencia. Lo cual es bueno para poder diversificar una cartera geográficamente.

Un aspecto altamente relevante y que condiciona la estabilidad del mercado es el mercado internacional de divisas (Forex). Recordemos que las inversiones internacionales se realizan en la moneda del país en donde se invierte y debemos estar atentos al tipo de cambio. Es lo que se conoce como el riesgo divisa.

El inverso necesita que la divisa del país donde invierte sea estable y le permita liquidar su posición sin que haya una fluctuación importante que le genere sobresaltos.

Es posible también que la que la inversión se revalorice como consecuencia del tipo de cambio. Supone un extra rentabilidad. Pero no por ello debemos poner en riesgo la inversión en divisas que puedan sufrir fuertes alteraciones. Es necesario tener estabilidad en los cambios, sobre todo en el dólar y el euro.

Si la compañía la cual se invierte tiene negocios en el extranjero, ya sea filiales u otro tipo de intereses, debemos seguir la evolución económica en dicho país (o países). Un ejemplo claro es Telefónica. Esta compañía tiene un fuerte volumen de negocio en Brasil.

Debemos saber si la compañía es exportadora o importadora. Una compañía exportadora prefiere una divisa local débil para que sus ventas sean más competitivas en exterior. Sucede lo contrario con las compañías importadoras. Esto es aplicable a aquellas compañías que dependan mucho del petróleo. Tener una divisa fuerte es positivo de cara a comprar petróleo más barato (el petróleo cotiza en dólares, se preferirá que la moneda tenga fortaleza con respecto al dólar).

Si entra capital extranjero a una plaza bursátil provocará un alza las cotizaciones. Una salida de capital extranjero provoca una bajada, si no se sustituye por ahorro interno.

Las tensiones geopolíticas

Una situación de inestabilidad política internacional afecta al buen funcionamiento de los mercados bursátiles.

En situaciones de riesgo los inversores internacionales retiran su dinero, aún incluso asumiendo pérdidas. Los inversores extranjeros buscan estabilidad política, seguridad y rentabilidad, como cualquier tipo de inversor.

Análisis fundamental, tensiones geopolíticas

La inestabilidad política provoca temores y consecuentemente se prefiere colocar el dinero en renta fija (la cual tiene menos riesgo) o directamente tener dinero liquidez.

No hay que desdeñar las situaciones de inestabilidad geopolítica porque tienen un poderoso efecto contagio. Los mercados son una gran masa y atendiendo a la psicología de masas el contagio es poderoso. Se crea un clima de crisis bursátil general ante el que es difícil defenderse y reaccionar.

Estos son los factores fundamentales (principalmente extrínsecos al activo). Todo inversor que se precie debe tenerlos presentes para invertir. Posteriormente iremos viendo uno por uno con más detalle todos ellos. Así como aprender a analizar los factores fundamentales intrínsecos.

Como se ha dicho en más de una ocasión, el saber combinar el análisis técnico con el análisis fundamental es garantía de éxito a la hora de invertir.

Espero que os haya gustado tanto como yo he disfrutado escribiendo. Un abrazo.

José Miguel Bastida